La ministra de Ciencia, Tecnología e Innovación, Claudia Benavides Salazar, reveló alarmantes hallazgos sobre el manejo de los recursos destinados para el sector en Colombia durante la anterior administración.

De acuerdo con el pronunciamiento, una revisión detallada de la ejecución presupuestal evidenció que los fondos de la ciencia no se utilizaron para el desarrollo científico, sino para fines completamente ajenos.
“Colombianos, la plata de la ciencia es de los niños que sueñan con ser científicos, es de las investigadoras, de las universidades, del futuro de este país y es sagrada. Revisamos cómo se estaban usando esos recursos en la administración anterior y lo que encontramos no es ciencia”, señaló.
Entre las anomalías más graves detectadas en los hallazgos se encuentra el registro de 32.300 almuerzos de los cuales no existe una sola lista que certifique quiénes fueron las personas que realmente los recibieron.
La ministra de Ciencia, Claudia Benavides Salazar, denunció irregularidades financieras por más de $9.800 millones en la gestión de recursos destinados a la investigación científica entre noviembre de 2024 y julio de 2026. https://t.co/f0wz5K9jDc pic.twitter.com/44LQ29gPF5
— Revista Semana (@RevistaSemana) November 2, 2026
Así mismo, se identificó la certificación de servicios como “recibidos” en fechas previas a que estos realmente ocurrieran, así como inconsistencias en las fechas y precios inflados sin ninguna explicación.
A esto se suma la realización de supuestos eventos masivos de hasta más de 4.000 personas, de los cuales no existe prueba alguna de su ejecución, organizados en escenarios donde ni siquiera se disponía de la capacidad para instalar las infraestructuras requeridas.
Además, denunció la ejecución de múltiples eventos en plena vigencia de la Ley de Garantías, los cuales se limitaron exclusivamente a la realización de operaciones logísticas, desviando el sentido de los recursos de la ciencia.

“Pero que quede claro, se acabó la ciencia de papel, se acabó usar la apropiación social de conocimiento como disculpa para una novena navideña, se acabó la caja menor con la plata de la investigación”, sentenció Benavides.
Ante la gravedad de la situación, se confirmó el congelamiento total de los pagos relacionados con estos contratos y la decisión de no firmar ninguna adición presupuestal o contractual más.
Todos los hechos identificados, que comprometen una suma superior a los 9.800 millones de pesos entre noviembre de 2024 y julio de 2026, ya han sido trasladados formalmente a las autoridades competentes.

Según la ministro los expedientes se encuentran en manos de la Contraloría, la Fiscalía y la Procuraduría, entidades que se encargarán de determinar quiénes deben responder ante la justicia.
Finalmente, bajo la premisa de “seguir ordenando la casa”, envió un mensaje directo a los responsables de estos manejos: quienes se hayan aprovechado de la ciencia en Colombia deberán responder ante la ley.
