El ministro de Vivienda, Jaime Andrés Beltrán, llegó al Congreso para responder por el episodio que puso en duda su actuación durante la emergencia ocasionada por el terremoto del pasado 10 de agosto.

En medio del debate de moción de censura promovido en su contra, el funcionario explicó su presencia en Santa Marta junto a su esposa e hijos durante el terremoto y aseguró que las imágenes que generaron la controversia no muestran un abandono de sus responsabilidades.
Beltrán comenzó su intervención reiterando las disculpas que ya había ofrecido por el episodio. “Si alguien se sintió ofendido, mil disculpas”, manifestó. Sin embargo, inmediatamente marcó distancia frente a quienes cuestionaron que apareciera junto a su familia.

“Lo que no lamento es que me hayan tomado una foto con mi esposa y con mis hijos y no con unas prostitutas y borrachos en un lugar que no debía estar”, afirmó el ministro, en una de las frases más polémicas de su intervención ante el Congreso.
El funcionario insistió en que las fotografías deben analizarse teniendo en cuenta el contexto. Según explicó, en las imágenes aparece acompañado por su esposa, sus hijos y utilizando su teléfono celular para mantener contacto con su equipo de trabajo.

“Eso ustedes lo tienen que reconocer, porque la foto es con mi esposa al lado, la foto es con mis hijos sentados y la foto es con el celular trabajando con el equipo”, sostuvo.
Para Beltrán, el debate terminó convirtiendo su vida familiar en el centro de una discusión que, a su juicio, debería concentrarse en la respuesta del Gobierno frente a la emergencia. Incluso cuestionó que algunos sectores hayan utilizado las imágenes para atacarlo mientras, según él, guardan silencio frente a otras actuaciones que considera más graves.

“Lo que me parece curioso es que condenan la familia, pero hacen silencio ante las atrocidades que hacen ocultas o escondidas”, aseguró.
El ministro también aprovechó el escenario para responder una de las preguntas que ha acompañado la polémica: cuánto tiempo permaneció en Santa Marta. En lugar de limitarse a defender su presencia en esa ciudad, convirtió el cuestionamiento en una promesa de gestión para el departamento del Magdalena.

“Van a tener un ministro que, con la ayuda de Dios, le va a poner el agua que nadie le ha puesto a Santa Marta”, dijo Beltrán, en referencia a uno de los problemas históricos de la capital del Magdalena.
Después de referirse al episodio familiar, el ministro buscó trasladar el debate hacia la respuesta institucional frente al terremoto. Aseguró que su trabajo durante la emergencia no se limitó a las visitas territoriales y sostuvo que desde su despacho se gestionaron ayudas para ciudades afectadas como Pereira y Cali.

El ministro aseguró que el Gobierno lleva cuatro semanas trabajando con un equipo nuevo y defendió la gestión del presidente Abelardo de la Espriella frente a las dificultades encontradas. Según Beltrán, el mandatario optó por buscar soluciones en lugar de concentrarse en las condiciones presupuestales recibidas.
Como resultado, afirmó que actualmente existen más de dos millones de recursos destinados a la reconstrucción, provenientes del sector privado.
