El expresidente Gustavo Petro respondió a los señalamientos de Angie Rodríguez, su exdirectora del Departamento Administrativo de la Presidencia de la República (Dapre), quien indicó, entre otras cosas, que el exmandatario entraba a un baño de la Casa de Nariño a consumir la droga llamada tusi.
De igual manera, Rodríguez indicó que Petro tenía imágenes aberrantes en su celular. Según su relato, dichas imágenes se pueden definir como “la degradación” y, de acuerdo con lo que dijo, ella las vio. De hecho, instó a Laura Sarabia, exembajadora de Colombia en Londres, a mostrarlas. Esta última negó tal versión.


Los señalamientos de Angie Rodríguez:
Según Angie Rodríguez, existiría material del expresidente Petro con el que podría ser chantajeado y al que Laura Sarabia tendría acceso: “Si hay videos, hay fotos. Yo los vi. La degradación total” ➤ https://t.co/OmT6v1f5ou pic.twitter.com/LhHdyYE8uJ
— Santiago Rios Conto (@sriosconto) October 21, 2026
En respuesta a estos señalamientos, el expresidente Gustavo Petro aseguró que él no es “esclavo” de esos comportamientos. “Angie Rodríguez dice que no presentará pruebas en público. Tendrá que presentarlas ante la #justicia. Nunca le di orden de hablar con paramilitares para atacar a nadie. Si ella le pidió algo así a Mancuso, fue decisión suya y responderá ante los jueces. Salió del gobierno por entregar puestos públicos a un heredero del paramilitarismo. Ha hablado de mi vida íntima, y lo que dijo es falso y absurdo. En mi celular nunca han existido fotos ni videos sexuales, y en mis oficinas jamás se consumieron drogas ni alcohol, no soy esclavo de nadie mucho menos de ninguna adicción”.
“La Constitución protege la intimidad y el buen nombre (art. 15) y la honra (art. 21). La libertad de expresión no ampara la mentira y obliga a rectificar (art. 20). Quien acusa, prueba, aquí rige la presunción de inocencia (art. 29) no el interés de dañar sin pruebas. Ella trabajó a mi lado mucho tiempo y nunca oyó que se cometiera un acto de corrupción ni que yo buscara beneficio propio. Si hubiera visto un delito mío, su deber era colaborar con la justicia y denunciarlo. No lo hizo, y hoy no muestra una sola prueba. Puede callar ante la prensa, pero ante los jueces no podrá. Acudo a la justicia en defensa de mis derechos y llegaremos hasta las últimas consecuencias hasta que se revele la verdad de sus intenciones”, agregó.
No es la primera vez que un exintegrante del gobierno de Petro lo señala de tener adicciones, hechos que el exmandatario ha negado. En abril de 2025, Álvaro Leyva, excanciller del gobierno Petro, aseguró que el mandatario sufría de drogadicción.
El exministro Leyva, quien fue uno de los más cercanos aliados políticos de Petro, narró, en una carta divulgada en la red X en aquel momento, detalles sobre el supuesto consumo de drogas del mandatario, específicamente en París (Francia), durante un viaje con fines diplomáticos que hicieron juntos.
Según señaló, el presidente desapareció en la capital francesa durante dos días en esa visita oficial de octubre de 2023.
“Fue en París donde pude confirmar que usted tiene el problema de la drogadicción”, sostuvo en su misiva dirigida a Petro, criticado por su política antidrogas y por el aumento en la producción de cocaína en el país durante su mandato.
Fueron “momentos embarazosos para mí como persona y como canciller. Y mucho más cuando supe dónde había estado”, añadió, sin dar detalles y sin presentar pruebas respecto al supuesto consumo de drogas por parte de Petro.
En aquel momento, Petro respondió en X: “Simplemente he sido calumniado”. Y agregó: “En una visita oficial de un jefe de Estado a Francia, siempre hay protección física directa y permanente del servicio secreto francés”, dijo. El expresidente sostuvo que durante esos dos días estuvo con su hija y nietos radicados en París, y dijo ser un “adicto al amor”.
Leyva cargó contra Petro desde que dejó su cargo, en febrero de 2024, en medio de investigaciones en su contra por irregularidades en licitaciones públicas. “La persona que lidera la cima del Estado es adicta a los estupefacientes”, había dicho semanas atrás en su misiva, sin mencionar al presidente.
El mandatario aseguró que su única “adicción” era el café. En aquel momento, la oposición pidió ante el Congreso que Petro se sometiera a exámenes toxicológicos y psiquiátricos para determinar si estaba “en condiciones de gobernar”.
Las frecuentes llegadas tarde sin explicación del entonces presidente a eventos fueron, en ocasiones, asociadas a una supuesta adicción. En una oportunidad, cuando era candidato, Petro pidió disculpas por asistir ebrio a un acto público.
En la carta, Leyva también señaló que un “estrechísimo colaborador” de Petro consume cocaína. Esas declaraciones se interpretaron como mensajes contra Armando Benedetti, la mano derecha del mandatario y ministro del Interior, quien, en su momento, llegó a reconocer consumo de sustancias ilícitas.
Benedetti admitió que tuvo que someterse a un tratamiento para curar su adicción a las drogas. En sus discursos, Petro minimizó los efectos de la cocaína y sostuvo varias veces que el whisky “mata más” gente. No descartó la legalización de esa droga y defendió un cambio de enfoque en la guerra contra el narcotráfico.
