Algunas de las descripciones sobre Antioquia contenidas en el programa de gobierno del candidato presidencial Iván Cepeda han generado un terremoto político que promete tener varios réplicas.
En el documento de 400 páginas, donde están expuestos los planteamientos del competidor político de izquierda, hay frases polémicas. Por ejemplo: “En palabras sintéticas, Antioquia se convirtió en cuna de la parapolítica, de la narcoeconomía y del terrorismo de Estado”.
La clase dirigente de Antioquia no se ha quedado callada y ha protestado por lo afirmado.

También lo hizo el candidato presidencial Abelardo de la Espriella, quien más allá de la molestia que le generan los planteamientos de Cepeda contra el departamento no ocultó su preocupación porque este lunes, 16 de marzo, horas después de los señalamientos de Cepeda, al menos 700 indígenas intentaron ingresar a la fuerza a la plazoleta central del Centro Administrativo La Alpujarra, en Medellín. La Policía antidisturbios tuvo que controlar la situación.
“Iván Cepeda denigra e insulta a los antioqueños después de que los votos de la oposición castigasen a su partido, el Pacto Histórico en las urnas. De inmediato se inician los bloqueos y el ataque en Medellín ¿es la reacción a que el Pueblo antioqueño no acompañó al Pacto Histórico?“, preguntó De la Espriella.
Y siguió: “Esa es la “política del caos y el vandalismo”.

“Petro y Cepeda pretenden someter a Colombia con una amenaza: ‘Si perdemos, incendiamos de nuevo el país’. Antioqueños: hay que resistir, el 7 de agosto de 2026, cuando empiece mi gobierno, habrá un Presidente con carácter que no va a dejar incendiar la Patria. Todo nuestro respaldo a las autoridades de Medellín y de Antioquia para garantizar los derechos de la ciudadanía y frenar las embestidas de la izquierda radica”.
Reiteró que él está del lado de los ciudadanos honestos, junto a la fuerza trabajadora. “¿Quieren quemar a Colombia? Aquí estamos para evitarlo. Con carácter, unidad y la fuerza del pueblo colombiano pondremos fin a los planes de Iván Cepeda, Gustavo Petro y sus cuadrillas".

Gustavo Petro atizó más la polémica en sus redes sociales.
“Los antioqueños y antioqueñas son personas decentes y trabajadoras, pero sobre ellos y ellas cayó una plaga como al café, la plaga del narcoparamilitarismo que asesinó más gente en Antioquia que en otras partes del país”, escribió el jefe de Estado en X.
Petro insistió en asegurar que la violencia paramilitar comenzó en Antioquia y puso por primera vez el nombre del expresidente Álvaro Uribe Vélez, a quien prácticamente acusó de ser responsable de todo el conflicto armado.
Y aseguró que fue él quien, tras las Convivir, “desencadenó la tormenta paramilitar de extrema derecha desde Antioquia”.
En sus expresiones, el presidente Petro afirmó que por cuenta de eso se desató un “genocidio” con más de 200 mil víctimas.
