La defensora del Pueblo, Iris Marín, encendió una polémica tras realizar una crítica contra el presidente Abelardo De La Espriella, luego de que hace algunos días apareciera un video y una declaración del mandatario anunciando bajas de 23 guerrilleros. En el video, el presidente caminaba entre los cadáveres, lo que causó una fuerte controversia.
“El Estado y el Gobierno no pueden entrar en una competencia por demostrar quién puede ser más cruel (…) la fortaleza del Estado no está en parecerse a quienes combate, sino en conservar sus límites incluso frente a quienes los han desconocido”, dijo la defensora.

“Su legitimidad se afirma cuando protege a la población, hace cumplir la ley y mantiene intacto aquello que dice defender: la dignidad humana”, sentenció.

Tras las declaraciones, Rodrigo Lara, ministro del Interior, se pronunció al respecto. El funcionario elevó un fuerte rechazo, asegurando que las actuaciones del Estado no pueden equipararse con las de las organizaciones narcoterroristas.
Aseguró que respeta a la defensora y que buscará trabajar mancomunadamente con la entidad y la funcionaria. Sin embargo, elevó una crítica a sus palabras.

“Yo respeto a la señora defensora, nosotros vamos a trabajar de la mano con la Defensoría del Pueblo. Yo creo que hubo de pronto un ‘lapsus’ de parte de ella, me parece un triste error porque, pues, hay una equiparación tangencial indirecta”, detalló.

Es importante recordar que Marín también dijo en sus declaraciones que, aunque enfrentar militarmente a los delincuentes es un deber constitucional, lo cierto es que en la guerra siempre hay límites.
“Las imágenes y los símbolos del poder público también importan. No deberíamos normalizar que los cuerpos de personas muertas hagan parte de la escenografía de una declaración pública ni que la muerte se convierta en una forma de exhibir autoridad”, precisó la defensora Marín en su cuenta de X.

