Al representante a la Cámara del Partido Conservador Ape Cuello lo persigue el poder. Silencioso, sin mayores debates en sus 24 años en la Cámara, experto en soportar aguaceros sin mojarse y acomodado a los gobiernos de turno, así militen en extremos ideológicos, se convirtió esta semana en el presidente de la Comisión Tercera de la Cámara, una de las más poderosas dignidades del Congreso.

A sus manos llegará el Plan Nacional de Desarrollo de Abelardo De La Espriella, la ley de presupuesto y, eventualmente, la reforma tributaria anunciada por el ministro de Hacienda designado, Miguel Gómez Martínez, con la que pretenden atender varios frentes que dejó desfinanciados Gustavo Petro. Ese monstruo legislativo está en la mira de la Corte Suprema porque varios representantes del pasado cuatrienio son investigados en el escándalo de corrupción de la Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres (UNGRD) por supuesto direccionamiento de contratos.
Ape Cuello, quien revalidó su curul en la Cámara con 94.966 votos, no es de derecha, así forme parte del Partido Conservador. Tampoco es de izquierda. El rey Midas electoral del Cesar, como lo conocen en su tierra, es de él. En la pasada contienda presidencial se le vio cercano a Paloma Valencia en la primera vuelta. Y en la segunda, coqueteó en el otro extremo, en el de Iván Cepeda, por su cercanía con Juliana Guerrero, hoy en la mira de la Justicia por títulos falsos y posible tráfico de influencias.
Al final, Ape, de 53 años, dejó a su electorado en libertad y en Valledupar dicen que no acudió a las urnas en la segunda vuelta presidencial porque viajó a Italia de vacaciones. Con Abelardo De La Espriella sostuvo un cruce de mensajes cuando el Tigre, en plena campaña, sentenció: “No tengo ni voy a tener jamás ningún tipo de relación con este impresentable sujeto”.

Ape Cuello, el mandamás del Ministerio del Deporte en el Gobierno de Gustavo Petro, no ha hablado con De La Espriella, pero “sí con el Gobierno”, le reconoció al diario El Pilón de César. “Nunca tuve intención de confrontar ni con el candidato Abelardo ni con Cepeda”, añadió.
Con el caudal electoral que amasa y un bloque conservador que le permite moverse con facilidad y autoridad de un lado al otro en la Cámara, consiguió convertirse en el director de orquesta que lideró a los compromisarios de todos los partidos políticos. Fue clave en la conformación de las presidencias de las comisiones y logró sentarse en la presidencia de la Tercera.

SEMANA conoció que en los hoteles Four Points y Grand Hyatt, de Bogotá, donde los partidos pactaron los acuerdos políticos para el próximo cuatrienio, Ape Cuello llegó desde el primer día trazando las reglas de juego.
Argumentó, entre otras, que era el político más antiguo del Congreso y aclaró que, en edad, solo le ganaba Carlos Cuenca, de Cambio Radical. Octavio Cardona, representante del Partido Liberal, no se quedó quieto, se metió y defendió los intereses de su partido. Lo mismo hizo Cuenca. La representante Kelyn González, del Partido Liberal, expuso su incomodidad en su momento. Al final, Ape Cuello recibió el premio gordo: la presidencia de la Comisión Tercera y estructuró la presidencia de la Cámara para Nicolás Barguil, su amigo y aliado del Partido Conservador.

Por su parte, Octavio Cardona será presidente de la Cámara en 2027 y Carlos Cuenca obtuvo dos logros: un escaño en la Comisión Tercera y otro en la Comisión de Investigación y Acusación de la Cámara. Es decir, tiene el poder de atravesarse al presupuesto y quitarle el fuero a un presidente. En todos los casos, Cuello metió las manos y arrinconó al Pacto Histórico y a la Alianza Verde.

Con todo ese poder, Ape Cuello tendrá al Gobierno de Abelardo De La Espriella en sus manos y buscará repetir la historia del pasado cuatrienio porque no votó por Gustavo Petro y amasó más poder que cualquier petrista, ya que movió los hilos del poder de la Casa de Nariño. En los mentideros políticos dicen que fue clave en el jalonamiento de apoyos políticos para los conservadores, entre ellos Wadith Manzur, quien respaldó a Petro desde la Comisión de Investigación y Acusación de la Cámara.
Se desconoce si Ape Cuello obtuvo el guiño del ministro del Interior designado, Rodrigo Lara Restrepo, para conquistar la presidencia de la Comisión Tercera, pero así haya sido aliado del exsenador Carlos Trujillo, cercano al petrismo, el político de Valledupar no conoce a qué sabe la oposición tras más de dos décadas en el Congreso.
