Política

Testigo estrella contra Roa se destapa sobre las consecuencias de denunciar corrupción en Ecopetrol: “Me dieron cinco días para abandonar el país”

De acuerdo con Luis Enrique Rojas, el impacto de su testimonio pudo haberle costado la Presidencia al petrismo.

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9 de septiembre de 2026 a las 4:57 p. m.
Luis Enrique Rojas, expresidente de Hocol, habla sobre si vale la pena ser honesto en Colombia.
Luis Enrique Rojas, expresidente de Hocol, habla sobre si vale la pena ser honesto en Colombia. Foto: LINKEDIN: LUIS ENRIQUE ROJAS CUELLAR

Luis Enrique Rojas, expresidente de Hocol, considerado el testigo estrella contra Ricardo Roa, expresidente de Ecopetrol, hizo un recuento de lo que vivió tras denunciar presiones, amenazas y presunta corrupción en la estatal petrolera.

De acuerdo con Rojas, si bien decisiones profesionales pueden cambiar una carrera, “hay decisiones éticas que pueden cambiar una vida”.

“Durante mi paso por la presidencia de Hocol tuve que tomar una de esas decisiones. Pude guardar silencio, ceder ante las presiones y proteger mi posición. O pude defender mis principios, proteger una empresa que consideraba patrimonio de los colombianos y actuar de acuerdo con la ley. Elegí lo segundo”, contó el expresidente de Hocol.

El ingeniero de petróleos volvió a contar cómo, cuando llegó a la presidencia de Hocol, comenzó a recibir presiones que atribuyó a “Ricardo Roa y a su pareja, Julián Caicedo, para favorecer determinadas compañías”.

“No cedí. Durante meses mantuve mi posición y continué ejerciendo mis funciones con criterios profesionales, transparencia y absoluto respeto por la ley”, escribió Rojas.

Contó nuevamente que recibió “amenazas, intimidaciones y hostigamientos”, que finalmente resultaron en un episodio en el que dos individuos, aparentemente armados, cerraron su camioneta el 6 de diciembre de 2026.

“Después llegaron las campañas de desprestigio, los seguimientos, las intimidaciones y, según denuncié, incluso la colocación de micrófonos en mi oficina, la infiltración de mi esquema de seguridad y la intervención de mi celular y mi computador”, indicó Rojas.

Rojas habló de lo que vino después de las denuncias: “Buscaron desacreditarme. Buscaron presionarme. Buscaron, según varias fuentes, construir un caso de corrupción en mi contra. No pudieron hacerlo porque actué con transparencia y dentro del marco de la ley. Esto a pesar de que Roa tenía todo el poder y control en Ecopetrol y sus filiales, y que tenía como aliado a Luis Eduardo Parra, presidente de Hocol en ese momento”.

“Y esa es la parte de esta historia que considero realmente importante. Mi denuncia no fue solamente la defensa de un hombre frente a unas presiones. Fue, desde mi perspectiva, una de las primeras señales públicas que comenzó a destapar los cuestionamientos y hechos de corrupción que posteriormente rodearon la administración de Ricardo Roa en Ecopetrol”, manifestó el ingeniero.

Estas fueron las amenazas y presiones que denunció el expresidente de Hocol por parte de Ricardo Roa y su pareja sentimental

Agregó que su decisión de hablar “tuvo consecuencias políticas que trascendieron ampliamente mi vida profesional”.

E incluso habló sobre los análisis que apuntan a que el escándalo de Ecopetrol, impulsado por su testimonio, influyó en los resultados electorales.

“Algunos analistas políticos han sostenido que el escándalo asociado a la administración de Roa contribuyó significativamente al desgaste del gobierno de Gustavo Petro y que pudo haberle restado entre uno y dos millones de votos a la candidatura de Iván Cepeda. Esos mismos análisis han estimado que mi denuncia pudo haber contribuido con alrededor de un millón de votos a Abelardo De La Espriella, hasta el punto de considerar que mi actuación tuvo un impacto electoral superior al de muchos dirigentes políticos”, dijo.

Aseguró que puede “dormir tranquilo” y que dicha tranquilidad “no tiene precio”, lo cual reafirma su decisión de denunciar la corrupción.

“Porque cuando una persona actúa con integridad, puede perder un cargo, pero no pierde su nombre. Puede perder dinero, pero no pierde su tranquilidad. Puede ser atacada, perseguida o señalada, pero conserva algo que nadie puede arrebatarle: la certeza de haber hecho lo correcto”, concluyó.