Los 200 cocodrilos del Orinoco que llevan casi un semestre sin ser alimentados por las diferencias entre instituciones locales, el Gobierno y la Universidad Nacional estarían a punto de recibir, por fin, comida.
El Tribunal Superior de Villavicencio le dio un trámite a una tutela que había sido presentada por el animalista y documentalista, Mauricio Salazar, en la que pedía dar respuestas a la situación de esos animales, que pertenecen a una especie en riesgo.
El Tribunal Superior de Villavicencio le dio la razón al demandante y ordenó a la Universidad Nacional garantizar el “suministro continuo y eficiente” de comida para todos los ejemplares que están en su custodia en la Estación Roberto Franco, pero también para los que habitan en la Universidad de los Llanos y el Parque Agroecológico Merecure.
Meses atrás la Universidad Nacional había trasladado a algunos ejemplares de los caimanes del Orinoco a esas dos sedes alternas y, desde entonces, comenzó un vacío jurídico sobre cuál de todos sería el actor encargado de sus cuidados.

La justicia le ordenó a esa institución educativa dar “el suministro continuo y suficiente de alimento a los ejemplares bajo su custodia y a aquellos ubicados en la universidad de los llanos y el parque agroecológico merecure, mientras se define de manera definitiva la distribución de responsabilidades".
La Universidad Nacional también tendrá que hacerse cargo de la atención médico-veterinaria permanente, el monitoreo sanitario y nutricional, el suministro adecuado de agua y las demás condiciones mínimas de bienestar animal.
El Tribunal Superior de Villavicencio también le ordenó al Ministerio de Ambiente convocar a la instancia técnica encargada del Programa Nacional para la Conservación del Caimán Llanero en un plazo máximo de 20 días desde el momento de notificación de la decisión judicial.
La decisión instó a la Universidad de los Llanos garantizar “las condiciones mínimas de cuidado de los ejemplares que actualmente alberga y que, en coordinación con la Universidad Nacional y el Ministerio de Ambiente, adopte las medidas necesarias para facilitar su alimentación, atención veterinaria, monitoreo y manejo”.
Sumado a esto, indicó al Parque Agroecológico Merecure adoptar las medidas necesarias para preservar la integridad física y el bienestar de los ejemplares bajo su custodia, permitir el ingreso del personal técnico encargado de su atención y facilite el suministro de alimento y la asistencia veterinaria.
