“¿Dónde están los amigos de Wilmer Carrillo?”, se preguntaba un presentador el pasado sábado, 9 de mayo, en una tarima en Cúcuta, frente a cientos de personas, especialmente mujeres, que llevaban un tiempo esperando por la candidata presidencial Paloma Valencia, del Centro Democrático.

Allí, ella habló de los retos de seguridad en la región, especialmente en el Catatumbo, y le lanzó críticas al Gobierno por la paz total. Anunció que si llega a la Presidencia, reactivará las órdenes de captura contra los “cabecillas” de la Segunda Marquetalia y el ELN, quienes delinquen en ese territorio fronterizo con Venezuela.
Aunque no le permitieron estar en tarima, detrás del evento habría estado el polémico representante a la Cámara Wilmer Carrillo, de Norte de Santander y del partido de La U, según confirmó SEMANA con distintas fuentes en ese departamento y en el propio Centro Democrático. “Wilmer Carrillo puso todo”, dijo una de las personas que conoció de cerca la organización del acto político.
Carrillo fue condenado, cinco días antes del evento, el pasado 4 de mayo, por la Corte Suprema de Justicia por el delito de contrato sin el cumplimiento de requisitos legales por un convenio firmado en 2011 por casi 1.500 millones de pesos para una obra cerca de la capital de Norte de Santander. En ese momento, Carrillo se desempeñaba como secretario de Infraestructura en ese departamento.

Según las versiones confirmadas por SEMANA, Carrillo habría financiado la logística que incluía el lugar, la tarima, entre otros gastos. En el Centro Democrático, más de una voz encendió las alarmas cuando se detectó la mano del polémico y condenado representante en dicha actividad.
Además, Carrillo habría sido el encargado de llevar a gran parte de la gente, lo que se conoce como “maquinaria”. Hubo transporte, refrigerios, entre otros apoyos, para movilizar a unas 5.000 mujeres que terminaron siendo alrededor de 1.500 tras las horas de retraso de Paloma Valencia en llegar a la manifestación.
Este asunto fue tan polémico que en el uribismo se llegó a hablar en voz baja de lo contraproducente que podría ser que un congresista condenado por corrupción estuviera respaldando y organizando un encuentro de la candidata del Centro Democrático en Cúcuta. Pese a eso, finalmente todo se realizó.

Ese día, aunque Valencia se demoró unas horas en llegar, finalmente decidió hablarles a las miles de personas que la estaban esperando. Nadie habló del respaldo del congresista del Partido de la U, una colectividad que anunció su apoyo a la candidata del Centro Democrático hace unas semanas.
Como reconoció el presentador antes de que Paloma Valencia se subiera a la tarima, los seguidores de Wilmer Carrillo llevaban vestimenta naranja (gorras y camisetas) en respaldo al congresista y a la candidata presidencial.
SEMANA consultó a Wilmer Carrillo para conocer cuánto dinero invirtió, pero no contestó las llamadas ni los mensajes.
