El ministro de Justicia, Iván Cancino, confirmó este miércoles, 30 de septiembre, en una sesión en el Congreso que el Gobierno nacional va a utilizar la fumigación como un mecanismo para combatir los cultivos ilícitos en el país y no descartó que se llegue a utilizar glifosato.

“El país puede tener la absoluta certeza de que este gobierno está comprometido con disminuir la criminalidad que generan los cultivos ilícitos pero también en socorrer y darle alternativa a las familias campesinas que han vivido de esto para separarlas del conflicto y las que hagan parte del conflicto también utilizaremos los mecanismos legales para que tengan una sanción”, aseguró Cancino.
Y agregó: “Vamos a fumigar protegiendo a la ciudadanía y al medioambiente. Y solo les dejo una última, el glifosato está permitido y autorizado en la comunidad europea hasta el 2033″.
En entrevista con Vicky Dávila en SEMANA, Cancino había confirmado que el Gobierno de Abelardo De La Espriella adelantaría este propósito. “Vamos a fumigar, sin desconocer las decisiones. Cada vez que se nos pide que ajustemos algo, lo acataremos”, afirmó.

Además, dijo que si se plantea algún ajuste normativo “se planteará y se modificará”. “Colombia es un país que necesita la fumigación terrestre, vía manual, la de drones o la aérea, con todo el respeto a la protección del medioambiente, a la población civil y brindando alternativas en la sustitución de cultivos”, aseguró Cancino.
Una de las pujas que se ha generado en medio del tema es que se ha librado una especie de guerra jurídica luego de que un fallo suspendiera provisionalmente la fumigación aérea con glifosato en Putumayo.
Sin embargo, el Gobierno impugnó ese fallo argumentando que la jueza de Mocoa que tomó la decisión no habría verificado los criterios establecidos por la Corte Constitucional y que el plan piloto no ha comenzado en el departamento.
“El discurso del presidente ha sido muy claro: respeto por los jueces. Aquí hemos recuperado esa autonomía de los poderes, el respeto y la dignidad por la justicia, por las cortes. Lo que ha hecho el presidente es acatar, pero también debatir jurídicamente por medio de los recursos. Yo no lo llamaría guerra jurídica. Por ejemplo, un cultivo ilícito genera economías ilegales, desplazamiento, sometimiento de la voluntad popular a la delincuencia, no presencia del Estado y muerte. ¿Eso es más importante que el medioambiente? No. Lo que el país tiene que tener claro es que este Gobierno respeta el derecho internacional humanitario, el principio de precaución, pero la aspersión va", aseguró Cancino sobre esa discusión.
