Para Martha Isabel Porras Díaz, dirigir una empresa va mucho más allá de producir y comercializar alimentos. Significa honrar un legado familiar, generar oportunidades para otras personas y construir relaciones de confianza que perduren en el tiempo. Esa visión ha acompañado la historia de Gusmar Lácteos SAS, una compañía que, aunque hoy opera bajo una nueva identidad, recoge más de dos décadas de experiencia en el sector lácteo.
El proyecto tiene sus raíces en la tradición emprendedora de su familia y tomó un nuevo impulso en 2021, cuando la organización emprendió un proceso de transformación para volver a empezar bajo el nombre de Gusmar Lácteos SAS, antes Quesera Santa Rosita. “Nace de continuar un sueño de papá y de mamá. Mi mamá tenía una empresa de harina y cuajada; de ahí aprendimos muchas cosas y, junto con mi esposo, creamos Gusmar Lácteos”, recuerda Porras, su gerente general.
Desde su planta ubicada en Bogotá, la compañía trabaja con un propósito claro: ofrecer productos elaborados con compromiso, respeto y cercanía, entendiendo que detrás de cada cliente también hay familias, negocios y proyectos de vida que dependen de esa confianza.
La historia de la empresa también ha estado marcada por la capacidad de superar momentos difíciles. La pandemia representó uno de los mayores desafíos para la organización, que decidió mantener su operación para garantizar el abastecimiento de sus clientes, aun cuando ello implicaba grandes responsabilidades con sus colaboradores. Esa experiencia reafirmó una filosofía empresarial basada en la disciplina y la constancia como condiciones indispensables para permanecer y crecer. “La disciplina hace que puedas continuar en el tiempo; así te duela, tienes que levantarte y seguir, porque al final encuentras eso que estás buscando”, afirma Porras.
Para ella, el crecimiento no se mide únicamente por los resultados financieros, sino por el reconocimiento y la confianza que una empresa logra construir con el paso de los años. “Crecer no es solo vender más; es que te reconozcan, que te valoren y que puedas estar cuando la gente más te necesita”, asegura. Una visión que resume el propósito con el que hoy lidera Gusmar Lácteos: demostrar que hacer empresa también es hacer país, generando estabilidad, bienestar y oportunidades para quienes hacen parte de esa cadena de valor.
