Sin duda, uno de los electrodomésticos que ha ganado mayor popularidad en los hogares es la freidora de aire, también conocida como air fryer, gracias a su practicidad para preparar alimentos con poco o ningún aceite y en tiempos relativamente cortos.

Sin embargo, pese a su popularidad y uso frecuente, una de las dudas más comunes entre los consumidores está relacionada con su consumo de electricidad y el impacto que puede tener en el valor final de la factura de luz.
¿Cada cuánto debería usar la freidora de aire?
Aunque no existe una frecuencia semanal específica que todas las personas deban seguir para evitar un aumento en la factura de electricidad, es importante tener en cuenta que el consumo de energía depende de factores como el tiempo de uso y la potencia de cada modelo.

De acuerdo con el blog de la empresa mexicana Coppel, una freidora de aire de 1.500 vatios que funciona durante 30 minutos consume aproximadamente 0,75 a 0.85 kilovatios hora (kWh). Si se utiliza durante una hora, el consumo mensual rondaría entre 15 y 25 kWh.
Además, para aprovechar la eficiencia de la freidora de aire y reducir el consumo de electricidad, es importante seleccionar una temperatura adecuada para cada preparación y evitar tiempos de cocción prolongados. Por ejemplo, cocinar a 180 °C puede requerir menos energía que hacerlo a 200 °C, mientras que una receta de 15 minutos representa un menor consumo que otra que necesita 45 minutos de funcionamiento.

Asimismo, la cantidad de alimentos que se introduce en la canasta influye en el rendimiento del electrodoméstico. Si está demasiado llena, la circulación del aire caliente puede verse afectada y prolongar la cocción; por el contrario, utilizarla con muy pocos alimentos puede desaprovechar su capacidad.
A esto se suma la importancia de realizar una limpieza frecuente, pues la acumulación de grasa y residuos puede dificultar el flujo de aire y afectar el funcionamiento del aparato.
