La luna volverá a ser escenario de un hecho poco común en los próximos días. Un objeto fabricado por el ser humano impactará contra su superficie, generando un destello y una nube de material que podrán ser estudiados por científicos desde la Tierra. Aunque el evento no representa ningún riesgo para el planeta, sí ha despertado el interés de la comunidad astronómica por el valor científico que tendrá.

El origen del proyectil artificial
El objeto que protagonizará este fenómeno es la etapa superior de un cohete Falcon 9, operado por la empresa SpaceX. Tras cumplir su misión de poner en órbita dos módulos lunares a principios de 2025, quedó vagando por el espacio como basura espacial. Ahora, después de más de un año de deriva, los cálculos indican que terminará impactando contra la superficie lunar.

Este objeto, que ahora se clasifica como basura espacial (término que se refiere a cualquier resto de misiones humanas que queda orbitando sin utilidad), tiene una masa aproximada de 4.000 kilogramos. El impacto será en la zona cercana al cráter Einstein, donde se espera que impacte a una velocidad de 2,43 kilómetros por segundo.
Sobre este evento, el astrónomo Bill Gray, creador del software de seguimiento Project Pluto, señaló en su sitio web oficial que el suceso “no supone ningún peligro para nadie, aunque sí pone de manifiesto cierta falta de cuidado a la hora de gestionar la basura espacial”. El experto también recordó que hay cientos de estos restos orbitando, aunque la mayoría regresan a nuestra atmósfera para desintegrarse.
Un fenómeno visible pero con requisitos específicos
A diferencia de otros eventos astronómicos, este choque ocurrirá el próximo 5 de agosto de 2026 y ofrece una oportunidad sin precedentes para la observación desde nuestro planeta. De acuerdo con el estudio publicado en arXiv, los expertos han determinado que el impacto se producirá “aproximadamente a las 06:35 UT” (lo que equivale a la 1:35 a. m. en territorio colombiano).

No obstante, se debe aclarar que este fenómeno no podrá apreciarse a simple vista ni con binoculares convencionales. Para poder captarlo, será estrictamente necesario el uso de telescopios y cámaras capaces de registrar imágenes a gran velocidad. En la versión preliminar del estudio realizado por un grupo de 23 astrónomos, se afirma que “el destello de impacto y la columna de material eyectado resultante de este suceso podrían verse desde instalaciones de observación terrestres y espaciales”.
Mejores lugares para la observación
América del Sur y ciertas regiones de América del Norte tendrán una ubicación privilegiada debido a que el choque ocurrirá durante su horario nocturno. Los autores del estudio publicado recientemente explican que “para tener más posibilidades de detectar el impacto, lo ideal es que el observador se encuentre en la oscuridad local”, ya que intentar verlo durante el día “resulta más complicado debido al brillo del cielo”.
Este evento marca un hito, pues los expertos coinciden en que será la primera vez que se logre documentar desde la Tierra un destello de este tipo en la cara iluminada de la Luna, permitiendo un estudio detallado de la mecánica de estos impactos.
