Uno de los momentos más molestos al utilizar la lavadora ocurre cuando comienza el centrifugado y el aparato produce ruidos fuertes o vibraciones excesivas. Aunque algunos sonidos pueden ser normales durante el funcionamiento, otros podrían indicar un problema que conviene revisar para evitar daños en el electrodoméstico.

Una de las posibles causas es el desgaste de los rodamientos, también conocidos como cojinetes, unas piezas que permiten que el tambor gire de manera suave y estable. Con el uso frecuente y el paso del tiempo, estos componentes pueden deteriorarse y provocar chirridos o sonidos intensos durante los ciclos de lavado.
Sin embargo, no siempre se trata de una avería mecánica. El ruido también puede deberse a una carga de ropa demasiado pesada, una nivelación incorrecta de la máquina o la presencia de objetos atrapados en el tambor. Asimismo, el desgaste de componentes como los amortiguadores, los resortes o la correa puede generar golpes y vibraciones.
De acuerdo con las recomendaciones de Samsung, existen varias revisiones que se pueden realizar en casa para identificar el origen del ruido.

1. Compruebe los tornillos de transporte
Si el aparato es nuevo o acaba de instalarse, revise que se hayan retirado todos los tornillos de transporte ubicados en la parte posterior. Estas piezas mantienen el tambor asegurado durante el traslado, pero deben quitarse antes de utilizar el aparato. Si permanecen instaladas, pueden provocar vibraciones y ruidos excesivos durante el funcionamiento.
2. Verifique que esté nivelada
Una máquina desnivelada puede moverse, vibrar demasiado o producir golpes durante el centrifugado. Para evitarlo, compruebe que las cuatro patas estén apoyadas de manera uniforme sobre una superficie firme y estable.
Si es necesario, ajuste las patas niveladoras manualmente o con ayuda de una llave, según las indicaciones del fabricante. También es recomendable distribuir la ropa de manera uniforme dentro del tambor y evitar sobrecargarlo.
3. Limpie el filtro de residuos
La acumulación de residuos en el filtro puede afectar el funcionamiento de la lavadora, especialmente cuando dificulta el desagüe. Para revisarlo, desconecte primero el aparato de la corriente y tenga a mano un recipiente, una toalla y un cepillo pequeño.
Localice el filtro en la parte frontal inferior de la máquina. Abra la tapa correspondiente y retire el tapón de la manguera de drenaje, si el modelo cuenta con ella, para recoger el agua que quede en su interior.

Posteriormente, extraiga el filtro girándolo hacia la izquierda, límpielo con agua y un cepillo, y vuelva a instalarlo correctamente. Antes de poner la lavadora en funcionamiento, asegúrese de que el tapón esté bien ajustado.
Si después de estas comprobaciones el ruido o las vibraciones continúan, podría existir un daño en los rodamientos u otros componentes internos. En ese caso, lo más recomendable es solicitar una revisión técnica para determinar la causa y evitar que el problema empeore.
