Corea del Norte realizó la prueba de un motor de misil de combustible sólido con alto nivel de empuje, supervisada directamente por el líder supremo de la República Popular Democrática de Corea, Kim Jong-un. De acuerdo con los medios estatales, este ensayo se enmarca en el plan quinquenal de fortalecimiento militar y en la estrategia de modernización de sus capacidades estratégicas.

Aunque este avance no implica que el país ya cuente con un misil plenamente operativo capaz de alcanzar el territorio continental de Estados Unidos, sí representa un paso relevante. El desarrollo de motores más potentes y tecnologías más avanzadas podría reducir los tiempos de despliegue y ampliar el alcance de sus sistemas.
Este anuncio se produce, además, poco después de que Kim reiterara ante el Parlamento que el estatus nuclear de Corea del Norte es irreversible y lanzara duras críticas contra EE. UU., al que acusó de promover acciones agresivas a nivel global.

Este anuncio corresponde a una prueba realizada en tierra y no a un lanzamiento como tal. En este tipo de ensayos, el motor se activa en un banco de pruebas para evaluar su rendimiento, verificando si genera la potencia prevista y si opera de manera estable bajo condiciones de máxima exigencia.
De acuerdo con la Agencia Central de Noticias de Corea, que divulgó la información el 29 de marzo de 2026, el motor está fabricado con material compuesto de fibra de carbono y habría alcanzado un empuje cercano a los 2.500 kilonewtons, superando una prueba anterior que rondaba los 1.970.

La entidad no precisó ni el lugar ni la fecha exacta del ensayo, mientras que Kim Jong-un destacó su relevancia para fortalecer la capacidad estratégica del país, en un acto acompañado por altos funcionarios del Partido de los Trabajadores y del sector de misiles.
Características como el tipo de combustible utilizado en estos sistemas resulta clave para entender su alcance operativo. A diferencia de los misiles de combustible líquido, los de combustible sólido pueden almacenarse durante largos periodos y mantenerse listos para su uso sin necesidad de recargas de última hora. En este contexto, la categoría intercontinental alude a su capacidad para recorrer distancias de miles de kilómetros.

Desde el punto de vista militar, esta característica reduce significativamente los tiempos de preparación antes de un eventual lanzamiento. Además, dificulta que un adversario detecte señales previas de actividad, lo que incrementa el factor sorpresa. Un análisis del Open Nuclear Network señala que este tipo de misiles, por lo general, requiere menos preparación y es más complejo de rastrear antes de ser utilizado.
En los últimos años, Corea del Norte ha avanzado en su programa mediante una combinación de pruebas en tierra y lanzamientos de misiles de mayor tamaño. Ya en diciembre de 2022, el analista Vann H. Van Diepen, de 38 North, interpretó un ensayo estático de un motor de gran escala como una evidencia del progreso hacia sistemas con alcance intercontinental.

Otro elemento relevante es el uso de fibra de carbono en la estructura del motor. Este material, conocido por su resistencia y ligereza, permite reducir el peso total del misil. Esa disminución puede traducirse en mayor alcance o en la posibilidad de transportar una carga útil más pesada, aunque el resultado final depende del diseño integral del sistema.
Este avance abre interrogantes entre los analistas, especialmente sobre la posibilidad de incorporar múltiples ojivas en un solo misil. La estrategia consistiría en liberar varias cargas en la fase final del trayecto, en lugar de una sola, con el objetivo de aumentar las probabilidades de superar sistemas de defensa antimisiles.

Sin embargo, contar con un motor más potente no es suficiente para lograr este tipo de capacidad. Un informe del Congressional Research Service, elaborado por Mary Beth D. Nikitin, advierte que estos desarrollos requieren numerosas pruebas adicionales para garantizar su fiabilidad.
De hecho, evaluaciones anteriores han interpretado algunos ensayos norcoreanos como pasos iniciales hacia sistemas capaces de desplegar múltiples vehículos de reentrada.
