Navegar de forma privada no significa desaparecer de Internet. Roger Dingledine, cofundador de Tor, explicó durante Nerdearla por qué incluso las herramientas creadas para proteger la identidad tienen límites.

El anonimato puede terminar por un error
Para Dingledine, el primer problema no necesariamente está en la tecnología, sino en la forma en que las personas la utilizan. Tor puede separar distintos puntos de una conexión para dificultar que alguien conozca al mismo tiempo quién navega y qué sitio visita, pero eso no elimina todos los riesgos.
Una persona puede revelar información sobre sí misma, utilizar Tor durante un tiempo y posteriormente conectarse sin esa protección o enfrentarse a una vulnerabilidad del navegador o del equipo.

Por eso, el investigador fue directo al describir las limitaciones de la herramienta: “Tor no es perfecto”, afirmó.
La advertencia también se extiende a la idea de alcanzar una privacidad absoluta. Durante su presentación, Dingledine resumió su posición con una frase contundente: “No existe tal cosa como la privacidad perfecta”.
El cifrado tampoco lo oculta todo
Dingledine explicó que proteger el contenido de una comunicación no significa necesariamente ocultar toda la información relacionada con ella.
“El cifrado es bueno, el cifrado es importante, pero no alcanza”, sostuvo. Incluso cuando el contenido permanece protegido, pueden quedar datos sobre cuándo ocurrió una comunicación, con quién se produjo o cuánto tráfico hubo.
Ese tipo de información, conocida como metadatos, puede utilizarse para establecer relaciones entre personas y construir patrones sobre sus comunicaciones.
El problema de confiar en una sola compañía
El cofundador de Tor también puso el foco en los servicios que concentran grandes cantidades de información. Según explicó, una VPN puede prometer que no registra la actividad de sus usuarios, pero estos deben confiar en que la compañía mantendrá esa política.

Dingledine planteó una crítica similar al modelo de privacidad de grandes empresas tecnológicas. Al referirse a Apple, afirmó: “Lo que Apple entiende por privacidad es: ‘Confíen en nosotros, entréguennos todos sus datos y nosotros los mantendremos seguros’”.
Y añadió: “Me gusta el mensaje sobre la privacidad, pero les falta ese mensaje de devolverles el poder a los usuarios”.
¿Qué busca proteger Tor?
La propuesta de Tor parte de distribuir la conexión entre diferentes servidores para que cada uno conozca solamente una parte del recorrido. Su creador insiste en que la privacidad no consiste necesariamente en ser invisible, sino en conservar la capacidad de decidir qué información se entrega, a quién y en qué momento.
Dingledine resumió así el principal límite de la herramienta: la tecnología puede reducir la exposición, pero no puede eliminar por completo los riesgos derivados de las decisiones del usuario, las vulnerabilidades o la vigilancia de gran escala.
