El desarrollo del nuevo portaaviones de Francia ha llamado la atención, incluso antes de concretarse por completo. Aunque el proyecto aún se encuentra en sus primeras fases, ya se conocen detalles clave que reflejan su magnitud, como una longitud superior a los 300 metros y un desplazamiento cercano a las 80.000 toneladas.

En el continente ya existe un portaaviones nuclear, el Charles de Gaulle, pero la nueva nave está diseñada para reemplazarlo con avances significativos. No solo se trata de un mayor tamaño, sino de una propuesta tecnológica más ambiciosa que incorpora mejoras estratégicas y operativas, posicionándose en un nivel superior frente a sus predecesores.
Desde sus primeras etapas hasta su finalización, se estima que el proceso tome cerca de dos décadas, dejando en evidencia la complejidad y el alcance del proyecto. Se trata, además, de una iniciativa que solo un reducido grupo de países puede asumir, debido a los altos costos y exigencias técnicas que implica.

El proyecto recibió la aprobación del presidente de Francia, Emmanuel Macron, quien autorizó la construcción del nuevo portaaviones de propulsión nuclear, con el objetivo de que entre en servicio en 2038.
“Este nuevo portaaviones será la ilustración de la potencia de nuestra nación: potencia de la industria, de la técnica, potencia al servicio de la libertad en los mares y en los vaivenes del tiempo”, aseguró el mandatario, en un esperado anuncio, pese al impasse presupuestario en el que se encuentra el gobierno.

El nuevo portaaviones francés está concebido con una visión a futuro que va más allá de las aeronaves actuales. Su cubierta será capaz de adaptarse a tecnologías que aún están en desarrollo, lo que permitirá operar más de 40 unidades entre cazas, helicópteros, drones y aviones de vigilancia. Este enfoque anticipa la evolución de la aviación militar y busca garantizar que la embarcación se mantenga vigente durante décadas.
En cuanto a sus dimensiones, superará ampliamente al actual Charles de Gaulle, con unas 80.000 toneladas de desplazamiento y cerca de 310 metros de eslora. Tendrá una tripulación aproximada de 2.000 marinos y capacidad para transportar decenas de aeronaves de combate. Además, incorporará catapultas electromagnéticas, una tecnología más avanzada que mejora la precisión en el despegue, reduce el desgaste y permite operar aviones más pesados, reforzando su papel en futuras operaciones con drones.

La decisión de construir el portaaviones, según el presidente de Francia, Emmanuel Macron, fue anunciada en diciembre de 2025, aunque el proyecto ya se venía evaluando desde al menos 2023. Las obras de construcción comenzaron en febrero de este año. Además, la iniciativa tendrá un impacto positivo en la economía del país, ya que, de acuerdo con el mandatario, participarán alrededor de 800 proveedores, de los cuales el 80 % serán pequeñas y medianas empresas.
