Uno de los mayores riesgos en materia de ciberseguridad es el robo de cuentas. Con el avance de la tecnología, los ciberdelincuentes han perfeccionado sus métodos y hoy utilizan estrategias cada vez más sofisticadas para engañar a los usuarios.
En muchos casos, las estafas están tan bien elaboradas que resulta difícil identificarlas a tiempo, por lo que las víctimas solo descubren el fraude cuando ya han perdido el acceso a sus cuentas.

Este panorama podría agravarse en los próximos años debido al rápido desarrollo de nuevas tecnologías, especialmente la inteligencia artificial.
Los expertos advierten que estas herramientas también pueden ser aprovechadas por los delincuentes para suplantar con mayor facilidad la identidad de personas, empresas o entidades reconocidas, con el objetivo de generar confianza y convencer a las víctimas de entregar información sensible, como el código de verificación de WhatsApp.
¿Por qué es tan grave que le roben el código de verificación de WhatsApp?
El código de verificación es una clave temporal de seis dígitos que la ‘app’ envía por mensaje de texto o mediante una llamada telefónica cuando alguien intenta registrar una cuenta con un número de teléfono. Su finalidad es comprobar que quien realiza el proceso es el verdadero propietario de esa línea.
Por esta razón, si una persona recibe un código de verificación sin haberlo solicitado, es posible que alguien esté intentando registrar su número de teléfono en otro dispositivo para tomar el control de la cuenta.

Según WhatsApp, esta es una de las tácticas más utilizadas por los ciberdelincuentes para apropiarse de perfiles y acceder a la información personal de los usuarios. Para lograrlo, suelen enviar un mensaje a través de la misma aplicación con el que intentan convencer a la víctima de compartir ese código.
Ante este tipo de situaciones, la plataforma insiste en una recomendación fundamental: nunca compartir el código de verificación con nadie. Asimismo, aconseja activar la verificación en dos pasos, una función que añade una capa adicional de protección frente a intentos de acceso no autorizados.
¿Qué hacer para no caer en la trampa?
Si recibe un código de verificación que no solicitó, lo más importante es mantener la calma. No responda al mensaje, no comparta la secuencia numérica con ninguna persona y, si el contacto que la solicita le resulta sospechoso, bloquéelo de inmediato.

Como medida complementaria, también es recomendable aprovechar las herramientas de seguridad que ofrece Meta. Entre ellas se encuentran la verificación en dos pasos, el uso de una contraseña segura para el buzón de voz y la revisión periódica de los dispositivos vinculados a la cuenta.
Además, si WhatsApp está conectado al Centro de cuentas de Meta, conviene verificar que las cuentas asociadas estén protegidas y, ante cualquier sospecha de acceso indebido, considerar desvincular temporalmente la aplicación para reducir el riesgo.
