Elon Musk no se quedó callado frente a las advertencias que han surgido sobre los posibles riesgos catastróficos de la inteligencia artificial (IA), difundidas en los últimos días por investigadores y empleados de Anthropic. Sus declaraciones se produjeron en medio de un creciente debate sobre la responsabilidad con la que se desarrolla esta tecnología.

La controversia tomó fuerza después de que Jacob Coxon, antiguo investigador de Anthropic y OpenAI, anunciara su renuncia. En un hilo que se volvió viral en X, el científico cuestionó las prácticas de ambas compañías y aseguró que ninguna estaba desarrollando modelos de IA de manera responsable.
Como era de esperarse, las declaraciones de Coxon provocaron reacciones entre empleados actuales de Anthropic, quienes expresaron su respaldo a las preocupaciones planteadas por su excompañero. Sus testimonios contribuyeron a amplificar las advertencias sobre los riesgos asociados con el desarrollo de sistemas de IA cada vez más avanzados.

Ante estas reacciones, Musk respondió con escepticismo a través de X: “Parece una trampa”. Coxon, por su parte, le contestó y defendió la autenticidad de sus declaraciones: “Soy real y estas son mis verdaderas creencias”. Además, cuestionó al empresario por el despido de investigadores de xAI que, según afirmó, podrían dar referencias sobre su trabajo.
A su vez, el propietario de xAI también compartió una publicación de Parker Thayer, investigador del grupo de expertos conservador Capital Research, quien planteó, sin presentar pruebas concluyentes, que la renuncia de Coxon podría formar parte de una estrategia de relaciones públicas destinada a promover una regulación más estricta de la inteligencia artificial y favorecer los intereses del Partido Demócrata.

Musk retomó esa hipótesis en su cuenta de X y afirmó que, a su juicio, las bases de una supuesta “operación psicológica” se habrían preparado desde hace tiempo. “Esto fue solo la chispa que encendió la mecha”, escribió, al insistir en que las recientes advertencias sobre los riesgos de la IA podrían responder a una estrategia coordinada.
