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En la calle y sin batería, pilas con enchufar el celular en este sitio porque podrían vaciarle las cuentas

Cargar el teléfono en lugares públicos puede parecer una acción rutinaria, pero también puede representar un riesgo si no se toman las precauciones adecuadas.

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6 de marzo de 2026, 3:13 p. m.
Los expertos en ciberseguridad recuerdan  la importancia de ser cuidadosos al momento de cargar el celular en espacios públicos.
Los expertos en ciberseguridad recuerdan la importancia de ser cuidadosos al momento de cargar el celular en espacios públicos. Foto: Getty Images

A más de una persona le ha ocurrido: se encuentra en la calle, un centro comercial, un parque o un restaurante y, de repente, la batería del celular comienza a agotarse. Esta situación suele generar preocupación y angustia ante la posibilidad de quedar incomunicado, sin acceso a WhatsApp, redes sociales o llamadas. En la actualidad, el teléfono móvil se ha convertido en la principal herramienta de interacción, tanto a nivel personal como laboral.

Es en ese momento cuando las tomas o puertos USB disponibles en algunos espacios públicos parecen una solución rápida. Muchos usuarios optan por conectar allí sus dispositivos mientras logran llegar a casa. Aunque parece una acción inofensiva, detrás de esta práctica pueden existir riesgos que comprometan la información más sensible del internauta.

De acuerdo con Redes Zone, uno de los peligros más evidentes es la posible manipulación de los puertos USB. Además de transmitir energía, estos conectores también pueden permitir el intercambio de datos. Si un puerto ha sido alterado por ciberdelincuentes, existe la posibilidad de que accedan al teléfono y extraigan información personal como fotos, contactos, correos electrónicos o contraseñas almacenadas en el dispositivo.

El consumo rápido de energía no suele deberse a una sola razón, sino a varios factores combinados.
El consumo rápido de energía no suele deberse a una sola razón, sino a varios factores combinados. Foto: Montaje de SEMANA con fotos de Getty Images

Este tipo de ataque es conocido como “juice jacking”, una técnica mediante la cual los piratas informáticos modifican estaciones de carga para instalar software malicioso o copiar datos sin que el usuario lo note.

Otro riesgo es la instalación de malware al conectarse a un cargador público comprometido. Este tipo de software puede permitir a los atacantes controlar algunas funciones del equipo, monitorear la actividad del usuario o robar información sensible, como datos bancarios o credenciales de acceso.

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Aunque los sistemas operativos actuales incluyen mecanismos de protección, los expertos recomiendan no confiar plenamente en puntos de carga desconocidos.

Según la misma fuente, el ataque se aprovecha de que los cables USB no solo transmiten energía, sino también datos. Al conectar el móvil a un puerto de carga se inicia un proceso de comunicación que podría ser aprovechado para ejecutar ataques, como simular un teclado y así instalar software espía o explotar vulnerabilidades en protocolos de transferencia de archivos de dispositivos antiguos. Aunque los sistemas modernos suelen solicitar permisos antes de acceder al intercambio de información, el riesgo sigue presente, sobre todo en equipos desactualizados o cuando el usuario acepta las solicitudes sin verificar su procedencia.

Ante el posible aumento de estos riesgos debido a la sofisticación de los criminales, es fundamental que los ciudadanos adopten medidas de precaución, sobre todo cuando se encuentran fuera de casa. Una de las principales recomendaciones es utilizar fuentes de energía que limiten o eliminen la posibilidad de acceso a los datos del dispositivo.

Esta práctica, aunque efectiva, puede ser perjudicial para la seguridad de la persona.
Esta práctica, aunque efectiva, puede ser perjudicial para la seguridad de la persona. Foto: Getty Images

La forma más segura de proteger el teléfono es usar un cargador de pared propio y conectarlo directamente a la red eléctrica, ya que esta opción evita la exposición a canales de transferencia de datos y no implica un costo adicional si el usuario ya cuenta con el accesorio.

Otra alternativa es el uso de una batería externa o power bank, que funciona como una fuente de energía aislada y permite cargar el dispositivo sin conectarlo a equipos de terceros. Si bien requiere una inversión, ofrece movilidad y mayor seguridad.

Los puntos de carga públicos pueden ser una solución rápida cuando la batería está por agotarse, pero también pueden convertirse en un posible punto de entrada para ataques digitales o el robo de información si no se utilizan con precaución.