WhatsApp es una de las aplicaciones de mensajería instantánea más utilizadas en el mundo. Gracias a sus múltiples funciones, permite enviar mensajes, notas de voz, fotografías, videos, documentos y otros archivos, por lo que se ha convertido en una herramienta indispensable para millones de personas.

Sin embargo, su popularidad también ha convertido a la aplicación en un blanco frecuente para los ciberdelincuentes, quienes recurren a técnicas de ingeniería social para engañar a los usuarios y obtener información personal o apropiarse de su dinero.
Una de las modalidades que ha llamado la atención consiste en ofrecer pagos a cambio de dar ‘me gusta’ a publicaciones o seguir perfiles en redes sociales. Aunque esta propuesta puede parecer una alternativa sencilla para generar ingresos adicionales, en realidad podría esconder una estafa que termine ocasionando pérdidas económicas.

De acuerdo con información publicada por el banco español CaixaBank, los ciberdelincuentes recurren a falsas ofertas de empleo para ganarse la confianza de sus víctimas. La modalidad comienza con pequeñas remuneraciones por realizar tareas sencillas, como dar ‘me gusta’ o seguir perfiles en redes sociales, pero posteriormente los estafadores las persuaden para que inviertan su propio dinero con la promesa de obtener mayores ganancias.
¿Cómo funciona este modus operandi?
La estafa suele comenzar con un mensaje de un desconocido que ofrece dinero a cambio de dar ‘me gusta’ a publicaciones o seguir determinadas cuentas en redes sociales. Para ganarse la confianza de las víctimas, los delincuentes realizan pequeños pagos por las primeras tareas y luego las invitan a continuar en Telegram, donde prometen comisiones y ganancias mucho más elevadas.

Sin embargo, el engaño aparece cuando solicitan transferencias de dinero para desbloquear nuevas actividades o acceder a supuestos pagos mayores. Una vez consiguen que las personas entreguen cantidades considerables, los estafadores pueden desaparecer y cortar toda comunicación, dejando a las víctimas sin posibilidad de recuperar sus recursos.
Por eso, ante cualquier mensaje que parezca demasiado bueno para ser cierto, las autoridades y expertos en seguridad digital recomiendan actuar con cautela, verificar la información y evitar compartir datos personales hasta confirmar la identidad del remitente.
