La NASA continúa dando pasos para convertir la Luna en el próximo destino permanente de la exploración espacial. Como parte de su programa Base Lunar, la agencia seleccionó a las compañías Astrobotic, Firefly Aerospace e Intuitive Machines para llevar a cabo cuatro nuevas misiones de alunizaje antes de finales de 2028, con el propósito de transportar instrumentos científicos que contribuirán al desarrollo del primer puesto avanzado humano en otro cuerpo celeste.

El proyecto es dirigido por Carlos García-Galán Castillo, responsable del programa, quien cuenta con más de 27 años de experiencia en vuelos espaciales tripulados. Antes de asumir este cargo, se desempeñó como subgerente del programa Gateway y lideró la integración del Módulo de Servicio Europeo de la nave Orion. Bajo su dirección, la iniciativa busca consolidar una presencia sostenible en la Luna y sentar las bases para las futuras misiones tripuladas a Marte, dentro del programa Artemis.
El anuncio, realizado el martes 30 de junio, contempla contratos por un valor cercano a los 600 millones de dólares, enmarcados en la iniciativa CLPS (Servicios Comerciales de Carga Lunar). Astrobotic recibirá 297,9 millones de dólares para desarrollar dos misiones, mientras que Firefly Aerospace obtendrá 144,2 millones e Intuitive Machines 148,3 millones, destinadas a una misión cada una.
Según la agencia espacial, estas operaciones permitirán acelerar el desarrollo de tecnologías, sistemas y procedimientos esenciales para mantener una presencia humana de largo plazo en la superficie lunar.

Nuevas oportunidades para construir la Base Lunar
Además de estos contratos, también hay nuevas oportunidades para que la industria estadounidense participe en el desarrollo de la Base Lunar. Entre los proyectos previstos figura el envío de PROMISE, un vehículo diseñado para explorar tanto la superficie como el subsuelo del satélite natural con el fin de identificar recursos que puedan ser utilizados en futuras expediciones.
La agencia planea abrir convocatorias para desarrollar nuevos módulos de aterrizaje, tecnologías de generación de energía, sistemas de comunicación y navegación, además de una cámara destinada a operar en el Polo Sur lunar. En conjunto, estas iniciativas buscan crear la infraestructura necesaria para sostener operaciones permanentes en la Luna.
Cada una de las misiones transportará tres instrumentos científicos desarrollados por la agencia espacial para ampliar el conocimiento sobre el entorno lunar.

El primero será SCALPSS, un sistema de cámaras estereoscópicas que analizará cómo los motores de los módulos de aterrizaje desplazan el polvo durante el descenso. La información permitirá comprender mejor este fenómeno y facilitará el diseño de futuras misiones con naves de mayor tamaño.
El segundo instrumento, LRA, consiste en un retroreflector láser que ayudará a mejorar la navegación y permitirá establecer una red permanente de puntos de referencia sobre la superficie lunar.
Por su parte, LETS medirá los niveles de radiación en diferentes regiones de la Luna. Estos datos serán fundamentales para diseñar misiones más seguras y desarrollar estrategias que protejan a los astronautas frente a la exposición prolongada a este tipo de radiación.
Four new Moon deliveries. One shared goal. 🌕 @NASA is increasing the cadence of lunar exploration with four newly announced commercial lunar lander missions that will deliver NASA science and technology payloads to expand scientific discovery and help advance the capabilities… pic.twitter.com/02hKTkDReg
— NASA Moon Base (@NASAMoonBase) June 30, 2026
Todas estas misiones forman parte de la estrategia de la NASA para desarrollar la Base Lunar, una iniciativa que busca establecer una presencia humana continua en la Luna, impulsar la investigación científica, fomentar la participación del sector comercial y convertir al satélite natural en un banco de pruebas para las primeras expediciones tripuladas al planeta Marte.
