Meteorología

Max Henríquez advierte qué seguirá después de las fuertes lluvias en Colombia

Henríquez explicó que los sectores agrícolas y energéticos deben estar atentos a alertas tempranas.

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9 de febrero de 2026, 7:43 p. m.
Henríquez advirtió que la vigilancia y preparación son clave para enfrentar desafíos climáticos.
Henríquez advirtió que la vigilancia y preparación son clave para enfrentar desafíos climáticos. Foto: X - @HenriquezMax / weather ndc nasa

El clima en Colombia ha mostrado comportamientos atípicos durante el comienzo de 2026, en Bogotá, por ejemplo, las lluvias han sido intensas, superando los promedios históricos para enero.

Recientemente la directora del IDEAM, Ghisliane Echeverry, atribuyó el aumento reciente de las precipitaciones (64,4 % por encima de lo habitual) a un frente frío que generó condiciones inusuales, especialmente en las regiones Caribe y Andina.

Ante estas condiciones, Semana consultó al meteorólogo colombiano Max Henríquez para conocer su visión sobre lo que le espera a Colombia en los próximos meses.

Balance de 2025: pronósticos cumplidos

Henríquez aseguró que los pronósticos meteorológicos del año pasado se cumplieron.

“Si se cumplieron los pronósticos. El año pasado había anunciado un evento débil y corto de la Niña y así fue. No hubo mayores repercusiones en la cantidad de lluvia caída en el último trimestre del año, como lo atestiguan los datos del IDEAM en Bogotá”, señaló.

Henríquez señaló que sus pronósticos para el año pasado fueron acertados, reflejando un evento climático moderado y sin impactos graves.
El año 2025 cerró con exceso de lluvias en la primera mitad, destacó el experto, alejando preocupaciones sobre la energía eléctrica. Foto: IDEAM

Según el experto, las lluvias del primer semestre de 2025 contribuyeron a aliviar preocupaciones como el riesgo de apagones: “Valga anotar que el 2025 terminó con excesos de lluvia. Esas lluvias cayeron en el primer semestre, alejando el fantasma del apagón”.

Lo que se espera del clima en Colombia en el primer semestre 2026

De cara al resto del año, Henríquez describe el primer semestre como un periodo de transición:

“Se espera que las temperaturas superficiales del océano Pacífico regresen a sus valores neutrales. Los modelos del Centro de Predicción Climática-CPC muestran esa neutralidad hasta mediados de año, pero deja abierta la posibilidad de que se forme un nuevo fenómeno del Niño en el segundo semestre. Esta es una noticia en desarrollo, que hay que confirmar en la medida en que avance el año. Por ahora se puede decir que hay síntomas de que ello puede ser posible”, explicó.

Con respecto a febrero, Henríquez proyecta un comportamiento más estable: “De febrero se puede esperar que se comporte menos lluvioso, como corresponde con los valores históricos”.

Por ahora, solo hay indicios de un posible evento del Niño, advierte el meteorólogo.
Los modelos muestran neutralidad en el Pacífico hasta junio, aunque no se descarta un fenómeno del Niño en el segundo semestre. Foto: IRI

¿Qué regiones podrían experimentar cambios más bruscos en el clima entre febrero y junio?

En cuanto a cambios bruscos en el clima entre febrero y junio, el meteorólogo considera que no se esperan eventos extremos durante este semestre:

“Los cambios bruscos no deberían presentarse en este semestre al retornar las temperaturas del Pacífico a su normalidad. Para mí es de esperar una variabilidad climática ‘normal’”.

Sin embargo, advierte que el segundo semestre podría presentar retos:

“De acuerdo con las proyecciones de los centros internacionales, el segundo semestre podría ser crítico en cuanto a escasez de lluvias en Colombia, siempre y cuando se confirme el inicio de un nuevo fenómeno del Niño. Pero aún es muy pronto para asegurarlo”.

Además, destacó la importancia de que los sectores más dependientes de la lluvia estén preparados y atentos a las alertas:

“Lo recomendable es que los sectores que dependen de la lluvia (agrícola, producción hidroeléctrica) tengan en cuenta estas alertas tempranas y se asesores de los meteorólogos para que les vayan dando avisos tempraneros y no los coja la noticia con los calzones abajo, como se dice.

“Pilas” sectores estratégicos: agricultura, energía y transporte

Henríquez subrayó que ciertas regiones y sectores deben prestar atención especial:

“El país entero sufre por los efectos del Niño, porque se registran déficits de lluvias, de acuerdo con la intensidad del fenómeno. Yo creo, según mis análisis, que no vamos a tener un evento muy intenso, si llegara a presentarse. Pero de todos modos hay que saber manejar el tema.

Además, subrayó cuáles son las regiones más afectadas y la necesidad de que los gremios agrícolas conozcan los impactos de estos fenómenos:

“Las regiones que se afectan más seriamente son las regiones Caribe y Andina, y menos los llanos y la costa Pacífica. Ya los gremios del sector agrícola deben tener estudiados los efectos tanto del Niño como de la Niña en sus cultivos. Si no tienen esos estudios, están colgados de la brocha. Ya estos fenómenos se conocen y sus impactos, así que pilas!!”

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Un panorama hasta junio: tranquilidad con precaución

Finalmente, Henríquez resumió el pronóstico hasta mitad de año con un mensaje de cautela y preparación:

“Para mí hasta junio el clima debe venir con su variabilidad natural, normal. Yo diría que con una tranquilidad expectante. Hoy en día la naturaleza sufre los efectos del cambio climático y muchas cosas están por aprender. Por eso hay que extremar las precauciones e investigar cómo esos cambios del clima a largo plazo estarían afectando el devenir natural en el mediano y corto plazo”.

El meteorólogo también destacó la importancia de la responsabilidad y el interés en estos temas para garantizar la producción agrícola y energética del país.

“Los que no se interesen por estos temas hoy, se mantienen en el atraso y están condenados a fracasar en sus esfuerzos económicos para producir productos agrícolas o generar la energía que el país requiere para su desarrollo. Ojalá la Unidad de Gestión del Riesgo funcione y esté atenta a dar luces a los sectores y a la población expuesta”.

El pronóstico de Henríquez deja un mensaje claro: mientras los primeros seis meses se esperan relativamente normales, la vigilancia, la preparación y la atención a las alertas tempranas son clave para enfrentar los desafíos climáticos del país.