OpenAI informó que descubrió un sofisticado aparato de grabación escondido en una de sus oficinas. El hallazgo llevó a la compañía a investigar el origen del dispositivo, despedir a un trabajador y remitir el caso al Buró Federal de Investigaciones (FBI), que ya realizó un arresto.

La empresa explicó que recurrió a sus propios modelos de inteligencia artificial para analizar el aparato y determinar quién lo había instalado. La investigación de las autoridades estadounidenses sigue en curso.
La inteligencia artificial ayudó a identificar al responsable
Según el comunicado publicado por OpenAI, el dispositivo no estaba a la vista y la compañía utilizó sus modelos para conocer sus características y rastrear su procedencia. A partir de ese análisis, señaló a un empleado que, de acuerdo con la empresa, lo habría instalado pocos días antes de que fuera descubierto.
“Descubrimos un dispositivo de grabación sofisticado que estaba oculto dentro de una de nuestras oficinas”, señaló OpenAI en su comunicado.
We discovered a sophisticated recording device that was hidden inside one of our offices. We used our models to understand the device and where it had come from, identifying that a specific employee had planted it a few days earlier. We referred the matter to the FBI, and we’re…
— OpenAI Newsroom (@OpenAINewsroom) October 13, 2026
La compañía también explicó cómo avanzó el caso hasta las autoridades federales: “Remitimos el asunto al FBI, y estamos agradecidos a los agentes y fiscales que actuaron rápidamente para realizar un arresto”.
Aunque se produjo una detención, OpenAI aclaró que el proceso no ha terminado. “La investigación del FBI está en curso y continuaremos apoyando su trabajo”, indicó la empresa.
OpenAI se pronunció sobre los datos y la información de sus modelos
Uno de los puntos centrales del anuncio fue el posible acceso a información reservada de la compañía. OpenAI aseguró que, hasta el momento, no ha encontrado señales de que el trabajador hubiera obtenido información de manera indebida o la hubiera extraído de sus sistemas.
“En este momento, no tenemos indicios de que este individuo haya accedido de manera indebida o exfiltrado pesos de modelos, código fuente o datos de clientes”, afirmó la empresa. Los pesos de un modelo son los valores internos que permiten a un sistema de inteligencia artificial procesar información y generar respuestas.

OpenAI confirmó, además, que el empleado fue despedido. Sin embargo, no ofreció en el comunicado detalles adicionales sobre la identidad del trabajador ni explicó públicamente dónde estaba instalado el dispositivo.
La compañía presentó el caso como un desafío de seguridad
OpenAI sostuvo que proteger sus instalaciones, su información y a sus trabajadores es una prioridad. También afirmó que sus medidas de seguridad buscan responder a amenazas de distintos orígenes, desde personas con acceso interno hasta delincuentes informáticos y actores vinculados a gobiernos.
“Este caso es un ejemplo de cómo la IA puede ayudar a abordar estas amenazas de seguridad sofisticadas”, aseguró la compañía.
Por ahora, la investigación continúa bajo responsabilidad del FBI y OpenAI manifestó que seguirá colaborando con las autoridades.
