Los dispositivos electrónicos forman parte de la vida diaria de niños y adolescentes. Celulares, computadores y tablets les permiten acceder a contenidos, comunicarse con otras personas y disfrutar de diferentes formas de entretenimiento. Sin embargo, ese acceso también puede ponerlos frente a información, contactos o situaciones que no necesariamente son adecuadas para su edad.

Ante este escenario, los controles parentales se han convertido en una alternativa para que padres y cuidadores puedan acompañar el uso que los menores hacen de la tecnología. Estas funciones permiten establecer determinadas restricciones y adaptar la experiencia digital según la edad y las necesidades de cada familia.
La herramienta está presente en diferentes dispositivos, sistemas operativos, aplicaciones y plataformas. Entre ellas se encuentra WhatsApp, que recientemente anunció nuevas opciones de control parental dirigidas especialmente a las cuentas utilizadas por adolescentes.
Según lo recogido por Europa Press, la plataforma permite a los padres configurar algunos aspectos relacionados con la privacidad y la interacción de sus hijos dentro de la aplicación. Por ejemplo, pueden establecer quién tiene permitido ver la foto de perfil, consultar las publicaciones de los Estados o agregar al adolescente a grupos.

También existen opciones relacionadas con los Canales y Meta AI. En este último caso, las familias pueden mantener la configuración establecida para mayores de 13 años o elegir una alternativa denominada ‘Contenido limitado’, pensada para aplicar restricciones adicionales.
Otra de las funciones permite que los padres reciban avisos cuando sus hijos entren o salgan de un grupo. Asimismo, pueden recibir una notificación si un grupo al que pertenece el adolescente aumenta considerablemente su número de integrantes.

Estas herramientas no buscan eliminar por completo la autonomía de los menores. De hecho, WhatsApp señala que los controles son opcionales y pueden modificarse o desactivarse cuando la familia lo considere necesario. Además, los adolescentes pueden solicitar mediante un PIN la aprobación de sus padres para flexibilizar algunos de los ajustes establecidos.
La privacidad también ocupa un lugar central. La compañía asegura que, incluso cuando los controles parentales están activos, los mensajes y las llamadas personales de los adolescentes continúan siendo privados y cuentan con cifrado de extremo a extremo.
