El departamento de Boyacá es uno de los destinos turísticos más atractivos de Colombia y reconocido por su riqueza cultural, histórica y natural. Su territorio ofrece una gran variedad de paisajes, desde montañas y páramos hasta lagos y valles, además de pueblos encantadores como Villa de Leyva, Monguí y Paipa.
Uno de sus municipios es Mongua, ubicado a 95 kilómetros de Tunja.
El Sistema de Información Turística de Boyacá (Situr Boyacá) señala que, en lengua chibcha, su nombre significa ‘salida del sol’.

A mediados del siglo XVI, en su territorio se fundó un poblado con indígenas, que luego pasó a manos de los jesuitas.
“Durante el siglo XVII fue un resguardo indígena, y durante la época colonial fueron perseguidos por los españoles hasta ser expulsados. Los habitantes de Mongua se sumaron al movimiento comunero de Socorro y San Gil, en 1781, y el 3 de abril de 1799 el poblado fue erigido municipio”, agrega Situr Boyacá.
Geografía
El territorio de Mongua está rodeado de montañas. En sus alrededores se destacan las cuchillas Nuevo Mundo, Periquila y Novaca, el río Cravo y las lagunas La Estrella, Negra, Candelaria, Guevara y Hato.
La principal actividad económica es la agricultura, destacándose los cultivos de papa, maíz, trigo, haba y arveja. Otras actividades relevantes son la ganadería, la minería de carbón y las labores artesanales.
“Su herencia ancestral, enmarcada dentro del invaluable patrimonio muisca, es la que ha convertido a este municipio en uno de los destinos predilectos para aquellos estudiosos de las culturas precolombinas y para los turistas que buscan lugares donde poder disfrutar de la mezcla entre naturaleza y tranquilidad”, señala Situr Boyacá.


Entre sus principales atractivos se encuentran varios vestigios indígenas recopilados en el museo arqueológico del municipio y en el sitio conocido como Las Piedras de Santo Domingo, el cual cuenta con dibujos rupestres significativos; entre ellos, la representación de la caza de un venado.

“También es imperdible visitar: la iglesia de San Jerónimo, construida en piedra gracias al padre José Lisandro Cely, en 1942; el Morro de Use, desde donde se divisan las llanuras orientales, la Sierra Nevada del Cocuy, los valles de Tundama, Sogamoso, Duitama, Paipa y Monguí, y por supuesto la Reserva Forestal de la Cuenca del Río Cravo Sur”, añade el Sistema de Información Turística de Boyacá.
