Cerca de la capital del país hay una larga lista de destinos que vale la pena visitar y que no necesariamente son los más conocidos. En esta región, los viajeros se encuentran con diversidad de paisajes, climas y ecosistemas que son perfectos para desconectarse y disfrutar de la naturaleza en medio de ambientes tranquilos.

A esta riqueza natural se suma la diversidad cultural de sus municipios, muchos de los cuales conservan arquitectura tradicional, gastronomía propia, actividades artesanales y costumbres campesinas.
Ahora que se acerca la semana de receso y para quienes no tienen interés en viajes largos, hay destinos poco explorados que son perfectos para una escapada corta. Uno de esos lugares es Ubalá, un pequeño municipio que tiene varios encantos, pero que es poco conocido por los viajeros.
Según información de la Gobernación de Cundinamarca, está ubicado a 107 kilómetros de Bogotá y se destaca por su gran riqueza mineral, con yacimientos de esmeraldas, mármol, cuarzo y cobre, entre otros.

Además, es un lugar auténtico y poco explorado que ofrece diversos atractivos naturales y la calidez de sus gentes en medio de paisajes únicos.
Sitios de interés
Uno de los lugares imperdibles para visitar en Ubalá es la Laguna Verde, que tiene unos 300 metros de largo por 40 de ancho y su agua proviene de nacimientos dentro de la misma y aguas lluvia, lo que garantiza su pureza, sin ningún agente de contaminación.

Este lugar, además de ser patrimonio natural y turístico del municipio, es punto de distribución de agua para los agricultores y ganaderos de la zona, pero además un lugar lleno de mitos y leyendas. Se dice que las personas cuando llegan allí se encuentran con una energía diferente y quienes son más sensibles perciben un cambio en el ambiente.
Según las leyendas, esta laguna es el escondite de grandes cantidades de oro y esmeraldas que los indígenas ocultaron para protegerlos de los conquistadores españoles.

Para los amantes de la naturaleza también está el Alto El Ovejero, que brinda una gran vista al embalse del Guavio, al casco urbano y a veredas aledañas a los municipios cercanos.
Es un escenario cubierto por una gran biodiversidad de árboles y fauna silvestre, con entrada libre para los visitantes. Por ser totalmente natural, ofrece un ambiente libre de contaminación, con una gran vista panorámica.

Allí también se pueden visitar varias cuevas como la del Nitro, la Cueva Oscura y la de Batatas, según información de la Alcaldía Municipal.
En cuanto a su gastronomía, los datos oficiales indican que en este destino cundinamarqués es imperdible el piquete de pollo criollo, el pan de maíz y la gallina criolla.
