La semana de receso escolar es una buena excusa para hacer planes diferentes, desconectarse y vivir experiencias únicas en familia. La visita a aguas termales puede ser una de esas alternativas.

Lo mejor es que muy cerca de Bogotá hay varios sitios en los que es posible disfrutar de estos espacios, que permiten cambiar la rutina sin necesidad de recorrer grandes distancias.
Además de ofrecer relajación, los baños termales suelen asociarse con la sensación de descanso y bienestar. El calor del agua favorece algunas condiciones de salud, mientras la experiencia de permanecer en un entorno natural contribuye a disminuir el estrés y el cansancio. Algunas de las opciones para visitar cerca de la capital son las siguientes:
Termales El Zipa, Tabio
A solo una hora de Bogotá, los viajeros encuentran los Termales El Zipa, en el municipio de Tabio. Este lugar es una buena alternativa para quienes buscan desconectarse de la rutina y pasar un día tranquilo en contacto con la naturaleza. Sus aguas y espacios de descanso permiten disfrutar de un plan en familia, que puede complementarse con un recorrido por el pueblo.

Este municipio es reconocido por su ambiente tranquilo, sus tradiciones culturales y su oferta gastronómica, que complementan la experiencia de relajación.
Los Volcanes, Chocontá
A menos de dos horas de Bogotá, en el municipio de Chocontá, en la vía que conduce a Machetá, se encuentran Los Volcanes, termales rodeados de naturaleza, donde los visitantes pueden disfrutar en un ambiente pensado para el descanso.

El lugar cuenta con cuatro piscinas cuyas temperaturas oscilan entre los 38 y 42 grados centígrados, además de una cámara de vapor termal natural, considerada única en la región, según la información oficial de Los Volcanes. Las tarifas de ingreso varían de acuerdo con el día de la semana, los festivos y las temporadas de mayor demanda.

Santa Mónica, Choachí
El complejo termal de Choachí, ubicado a solo una hora de Bogotá, ofrece diferentes alternativas para quienes buscan descansar en medio de un entorno natural.
Sus aguas alimentan piscinas, jacuzzi, sauna y turco, y el lugar dispone de opciones de pasadía y planes con todo incluido. Su cercanía con Bogotá lo convierte en una escapada de un par de días. En este pueblo cundinamarqués es posible complementar el recorrido con caminatas y platos propios de la gastronomía local, como las tradicionales picadas.

Aguas Calientes, Guasca
También muy cerca de la capital están los termales Aguas Calientes, que cuentan con un ambiente pensado para recibir a grupos familiares y tienen capacidad para más de 200 personas.
Allí, los visitantes pueden encontrar un espacio de hidroterapia, sauna indio, zonas de camping, alojamiento en cabañas y cabalgatas. Para completar la experiencia, el establecimiento dispone de un restaurante con platos típicos de la gastronomía colombiana y opciones de comida rápida.
