Boyacá es una región con diversidad de encantos históricos, naturales y culturales, además de gastronómicos. Las preparaciones típicas de este departamento son uno de sus principales atractivos porque están estrechamente ligadas a sus tradiciones campesinas, productos agrícolas y costumbres que han pasado de generación en generación.

Platos como el cuchuco de trigo, la mazamorra chiquita, la changua y los amasijos reflejan la identidad del departamento y aprovechan ingredientes propios de su territorio, como el maíz, la papa, el trigo y diferentes tubérculos.
En esta región los tamales son una delicia que resulta imperdible y en un municipio ubicado a solo dos horas de Tunja, sus habitantes preparan uno muy particular que vale la pena probar, pues se sale de lo tradicional.
Se trata de Caldas, donde el tamal con jeta hace parte de su identidad gastronómica. Es una preparación que tiene una tradición de antaño profundamente arraigada en el municipio, representando la herencia culinaria campesina y la sazón transmitida de generación en generación.
Para su elaboración utilizan la jeta de res (el hocico o parte cartilaginosa de la cabeza del animal) que se mezcla con una base de arroz y maíz, una combinación que deriva en sabores intensos y de cocción lenta que se convirtieron en los preferidos de las festividades y reuniones familiares en este destino boyacense.

Allí, otros productos que los viajeros deben probar son las panelitas, los melcochos, las arepas de maíz y el mute, los cuales complementan la oferta gastronómica de este encantador lugar, en el que también es posible disfrutar de sus atractivos naturales.

Los atractivos de Caldas
Información de la Alcaldía Municipal indica que este es un municipio lleno de historia, tradición y paisajes que enamoran, por lo que recorrer sus veredas, sus templos, sus montañas y disfrutar de su cultura viva, mientras se disfruta de una rica gastronomía es todo un plan.
Entre las tradiciones más representativas del municipio se encuentra la celebración en honor a su patrona, Nuestra Señora de las Mercedes, que se realiza cada 24 de diciembre y combina los actos religiosos con la participación de la comunidad. La Semana Santa también ocupa un lugar importante en la vida local, con sermones y la decoración de altares ubicados en distintos puntos alrededor del parque principal.

En diciembre, las familias acostumbran reunirse para participar en el rezo de la novena y compartir con vecinos y visitantes.
A estas actividades se suma un festival de danza que reúne agrupaciones provenientes de diferentes municipios, con presentaciones en el parque central.
Además de su riqueza cultural, el municipio, situado entre los 2.680 y 3.100 metros sobre el nivel del mar, cuenta con atractivos naturales como el Pozo Negro y el Pico de las Guacamayas, dos lugares para explorar los paisajes de la región.
