El Oriente es una de las nueve subregiones que conforman el departamento de Antioquia y se caracteriza por su diversidad de climas, paisajes y ecosistemas. Además de contar con un importante nivel de desarrollo, es la segunda zona más poblada, después del Valle de Aburrá.

Uno de sus mayores tesoros es su abundante riqueza hídrica, que la ha convertido en un territorio clave para la generación de energía en Colombia. Por sus montañas y valles recorren importantes ríos como el Nare, Rionegro, El Buey, Calderas y Samaná, mientras que espacios naturales como el Páramo de Sonsón y las áreas de bosque húmedo tropical del sistema del altiplano aportan a la diversidad ambiental de la subregión.
Está compuesta por 23 municipios y uno de ellos encanta con sus bellos paisajes y una ubicación privilegiada que permite tener una panorámica única de la región, por lo que se le conoce como el ‘Balcón verde de Antioquia’. Se trata de Nariño, localizado a cuatro horas de Medellín.

Enamora con aguas termales
Este destino ofrece una temperatura promedio de 20 grados centígrados y atrae a los visitantes que buscan disfrutar de sus escenarios naturales y, especialmente, de los Termales del Espíritu Santo, un reconocido atractivo de la zona que ofrece espacios para el descanso y aguas a las que tradicionalmente se les atribuyen propiedades terapéuticas, según la plataforma Antioquia es Mágica.
Los viajeros se encuentran en este lugar con ecohotel basado en el cuidado personal, donde se tiene la posibilidad de olvidarse del mundo exterior y conectar con el entorno caracterizado por montañas, vegetación de bosque húmedo y el sonido cercano de ríos y quebradas naturales.

De acuerdo con información de la página web del lugar, cuentan con 9 piscinas termales de origen magmático, con temperaturas que van desde los 28 hasta los 53 grados centígrados, creando un circuito ideal para relajar el cuerpo y activar la circulación.
Se dice que sus aguas son ricas en minerales naturales, ayudan a aliviar tensiones musculares, reducir el estrés, mejorar la circulación, revitalizar la piel y promover un descanso reparador.

Los turistas también se encuentran con el río sagrado de aguas frescas y cristalinas, que se convierte en un complemento perfecto para realizar choques térmicos, una práctica que potencia los beneficios del circuito termal, fortalece el cuerpo y renueva la energía.

Otros encantos
En Nariño también se encuentra la Cascada del Espíritu Santo, una sucesión de siete caídas de agua, con una altura de 110 metros, consolidándose como el gran atractivo natural de Nariño.
Otra joya natural es el río Samaná, que es valorado debido a su gran riqueza biológica y es considerado un cuerpo de agua que no tiene comparación con ninguno otro en Antioquia, de acuerdo con la mencionada fuente.
