Santa Marta vivió graves momentos de tensión luego del paro armado que azotó gran parte del territorio. Debido a la situación, varios negocios tuvieron que cerrar sus puertas, con el fin de evitar ser víctimas de las diferentes amenazas que hombres encapuchados realizaron a los comerciantes.

A causa de estos hechos, la ciudad ya se ve afectada por algunos estragos, entre los que se resalta el impacto en el sector turístico. En medio de las alertas emitidas por gobiernos extranjeros, uno de los tantos cruceros que tienen como destino la capital del Magdalena habría decidido no llegar a la ciudad.
Se trataría del crucero Freewinds, el cual tenía previsto llegar a Santa Marta el 28 de septiembre. Sin embargo, la embarcación no atracó en el puerto samario, luego de que se modificara su itinerario debido a las condiciones de seguridad que afrontó el territorio durante los últimos días.
Esta situación podría marcar una alerta para las autoridades, ya que la ciudad depende en gran parte del turismo nacional e internacional que diariamente llega para disfrutar de las playas y de los diferentes atractivos turísticos que existen en el territorio.

Por otro lado, este hecho puede llegar a ser preocupante porque se acerca una temporada importante para la capital del Magdalena con la llegada de diferentes cruceros. Estas embarcaciones representan ingresos para hoteles, restaurantes, transportadores, comerciantes, guías turísticos y otros sectores que dependen de la llegada de visitantes.
Aunque el paro armado ya terminó, varias personas reportaron que la gran problemática que queda es la percepción de Santa Marta, debido a la situación de inseguridad que vivió la ciudad.
De acuerdo con información de La FM, la modificación del recorrido del Freewinds habría sido tomada desde la semana anterior, en medio de las condiciones de seguridad que se presentaron en el lugar. La embarcación tenía programada su llegada como parte de la temporada de cruceros, pero finalmente no arribó.
La situación también ha generado preocupación entre los empresarios del sector turístico, puesto que durante los días del paro armado se registraron cancelaciones y aplazamientos de reservas en diferentes zonas de la ciudad.

Ante este panorama, representantes del sector turístico han señalado la importancia de recuperar la confianza de los visitantes nacionales y extranjeros. Entre las medidas planteadas se encuentra mantener una presencia permanente de las autoridades en las principales zonas turísticas, con el objetivo de brindar garantías tanto a residentes como a viajeros.
Por ahora, Santa Marta busca recuperar la normalidad y evitar que los hechos de orden público tengan consecuencias prolongadas sobre una de sus principales actividades económicas. El reto está en demostrar que, pese a lo ocurrido durante el paro armado, la ciudad mantiene sus puertas abiertas para los turistas.
