Viajar de vacaciones es quizás uno de los mayores placeres que tienen los seres humanos; tomarse unos días para desconectarse, compartir con sus parejas o familiares se convierte en un anhelo para el que muchos se preparan con anticipación y sin dejar a un lado el más mínimo detalle.
Desde escoger el destino, hasta el hotel, la duración del viaje y las actividades a realizar, las vacaciones son uno de los momentos más analizados por los turistas.
Aunque hay muchos que son aventureros, que prefieren las actividades al aire libre, caminatas, recorridos turísticos, visitar los lugares emblemáticos de su destino, existen otros que prefieren, literalmente, viajar a descansar sin hacer el mínimo esfuerzo posible.
De hecho, una encuesta realizada por Booking.com, el 41% de los colombianos prefiere las opciones de todo incluido, superando incluso a viajeros de México (33%) y Brasil (32%).

Para este tipo de viajeros la playa o los destinos de clima caliente, son los preferidos; lugares donde se tiene todo al alcance, desde la alimentación hasta las actividades recreativas y para ellos no hay una mejor opción que los llamados “todo incluido” o “all inclusive”.
Aunque esta es una opción que lleva décadas como alternativa, cada año evoluciona conforme las necesidades de los propios viajeros, pero manteniendo la premisa de tenerlo todo en un solo lugar.
Sin embargo, los todo incluido han cambiado con el paso de los años ya que no basta solo con tener la alimentación, las zonas de descanso y playa, sino que piden más; alternativas en familia, spa, planes nocturnos y espacios para grandes y pequeños.
Para los colombianos, aunque los destinos nacionales como Cartagena y San Andrés siguen siendo los preferidos a la hora de elegir una opción de todo incluido, a la hora de elegir una alternativa internacional, Cancún es el preferido.
De acuerdo con los datos de Reportur, a pesar de que el comienzo de año fue difícil para el turismo en Cancún, alcanzando apenas tasas de ocupación del 53%, para la temporada de fin de año esperan revertir esa tendencia para llegar incluso al 80% de su capacidad.
Por esta razón, la oferta hotelera se fortalece con opciones para todos los gustos, donde los todo incluido reciben una inyección de modernidad para satisfacer a sus visitantes. Por ejemplo, en el caso de la cadena hotelera Sandos, hay alternativas para todos los gustos; desde quienes viajan en pareja y buscan opciones de diversión y descanso, hasta quienes eligen las vacaciones en familia.
Estos hoteles, por ejemplo, tienen una variedad de actividades en el mar como kayak, jet sky o el paravelismo. Así, aunque muchos buscan relajarse junto al mar con un cóctel, también aprovechan para realizar actividades de aventura. En algunos hoteles se debe pagar un extra que no sube más de los 50 a 100 dólares por este servicio.

Otra de las alternativas que muchos de estos hoteles han implementado son los kids club, espacios reservados para los niños, donde los padres los pueden llevar a realizar actividades recreativas mientras ellos aprovechan para relajarse en la playa. Los lugares son seguros y allí también se encuentran con otros niños y niñas y forman amistades para divertirse. Los adolescentes también tienen un espacio para ellos.
Los mejor de estos clubs es que vienen incluidos y no se debe pagar ningún dinero adicional. En el caso de Sandos Playacar, por ejemplo, hay otra opción y es la ciudad de los gatos o Gatolandia. Este es un espacio especial dedicado a cuidar a los felinos que se pueden encontrar en las instalaciones del hotel. Allí tienen zonas de relajación y alimentación.
Los espacios de todo incluido ofrecen entonces alternativas diferentes para sus visitantes; bufés con desayunos, almuerzos, comidas y snacks, alternativas en el mar, juegos, actividades deportivas con precios que oscilan entre los 3 y los 7 millones de pesos.
