Colombia tiene carreteras que pueden convertir un viaje en toda una aventura. Desde las montañas cafeteras hasta las playas del Caribe, existen recorridos que combinan pueblos, naturaleza, gastronomía y paisajes que parecen hechos para una postal.

La guía de Lonely Planet destaca cinco rutas para quienes quieren conocer el país sobre cuatro ruedas. Aunque advierte que conducir implica enfrentar baches, deslizamientos, obras y peajes, considera que las experiencias compensan las dificultades.
Los cinco mejores viajes en carretera de Colombia, según Lonely Planet
- Eje Cafetero
El recorrido parte y termina en Medellín, con unos 500 kilómetros y entre cinco y siete días. Pasa por Jardín, Manizales, Santa Rosa de Cabal, Salento y Filandia.
La ruta permite conocer fincas cafeteras, termales, reservas naturales y el Valle de Cocora. Se recomienda acercarse al Parque Nacional Los Nevados y al cañón del río Barbas.

- Boyacá y Santander
La ruta entre Bogotá y Bucaramanga, de unos 430 kilómetros, propone un viaje por pueblos coloniales. Villa de Leyva, el Santuario de Iguaque, Barichara, Guane y el cañón del Chicamocha aparecen entre los principales atractivos. Allí también se puede probar la gastronomía local, incluidas las famosas hormigas culonas.
- Santa Marta y La Guajira
Este recorrido de aproximadamente 430 kilómetros puede tomar una semana. Comienza en Santa Marta y pasa por Minca, Tayrona, Palomino, Riohacha y cabo de la Vela.
El paisaje cambia de bosques y playas a los terrenos áridos de La Guajira. Para estar inmersos en el desierto, la guía recomienda contratar un conductor wayúu y llevar agua, comida y protector solar.

- De Cali al Pacífico
En apenas 194 kilómetros, este viaje conecta Cali con Buenaventura y puede hacerse en dos o tres días. La ruta incluye la laguna de Sonso, el lago Calima y San Cipriano. Desde Buenaventura también salen recorridos para observar ballenas jorobadas, especialmente entre agosto y octubre.

- Andes del sur
La ruta circular, que comienza y termina en Popayán, recorre unos 820 kilómetros. Incluye Puracé, Tierradentro, Neiva, el desierto de la Tatacoa, San Agustín y Mocoa.
También existe la opción de pasar por Pasto mediante el Trampolín de la Muerte, una carretera que exige experiencia y precaución.
En conjunto, estas rutas muestran una Colombia diversa, donde cada trayecto puede convertirse en parte del viaje, no solo en el camino hacia el destino. La recomendación es planificar con tiempo, revisar las condiciones de las vías y reservar espacio para detenerse en los pueblos y paisajes que aparecen durante el recorrido.
