A unas cuatro horas de Bogotá se encuentra un lugar que resulta muy llamativo para los amantes de la aventura y la naturaleza. Se trata de un destino que reúne varios atractivos naturales que lo convierten en una alternativa para quienes buscan actividades al aire libre y adrenalina.

Uno de sus principales atractivos es la represa Darío Echandía, conocida como el “Mar interior de Colombia”, un enorme espejo de agua rodeado de montañas donde es posible practicar diferentes actividades náuticas. Hablamos de Prado, un municipio ubicado solo a dos horas de Ibagué, en el departamento del Tolima.
Según información de la Gobernación del Tolima, las condiciones de la represa permiten disfrutar de diferentes actividades acuáticas, entre ellas natación, esquí náutico, canotaje y wakeboard.
También es posible recorrer sus aguas en motos acuáticas, gusanos inflables y tablas, o practicar pesca deportiva, especialmente de tilapia. A esto se suma el atractivo de navegar por sus cerca de 42 kilómetros cuadrados, rodeados de montañas verdes que se reflejan sobre este extenso espejo de agua.

Quienes quieran quedarse varios días cuentan con diferentes alternativas de alojamiento en los alrededores, desde condominios y cabañas hasta zonas habilitadas para camping.
Los datos oficiales indican que, además de ser escenario para actividades recreativas, el embalse constituye un hábitat favorable para especies de flora y fauna propias de los climas cálidos. Su extensión, biodiversidad y entorno natural lo convierten en uno de los principales atractivos turísticos de esta región.

Otros sitios de interés
Para quienes disfrutan de la naturaleza y el ecoturismo, en Prado hay otros atractivos que también vale la pena conocer. Por ejemplo, está la Laguna Encantada, ubicada entre espacios rocosos de gran altura, que se dice conserva siempre la misma cantidad de agua natural, rodeada de bastante vegetación y variadas especies de aves que embellecen con sus cantos.

Así mismo, es posible visitar los Laberintos de Yacupí, un sitio natural y ecológico donde se puede hacer fotografía de paisajes y aves, un lugar único debido a la falla geológica que posee. Es un sitio apto para realizar prácticas educativas, indica la Gobernación.

A estos encantos se suman la Cueva del Mohán y la Isla del Sol. La primera está formada por una abertura de la misma roca, con espacio reducido que posee una pequeña infiltración de luz y agua, mientras la segunda es considerada la isla más grande de la represa de Hidroprado; su formación es similar a una letra C, se encuentra ubicada en la vereda Isla del Sol. Allí habitan aproximadamente 200 personas.
