No hace falta viajar demasiado lejos de Bogotá para encontrar pueblos donde la gastronomía, los paisajes y las tradiciones campesinas se convierten en protagonistas de una escapada.
Ubaté, Fúquene, Cucunubá y Sutatausa son algunas de las paradas que permiten descubrir esta riqueza.
La ruta puede hacerse con un presupuesto moderado, especialmente si se viaja en transporte público y se organiza el recorrido para aprovechar las conexiones entre municipios.
No es necesario gastar mucho para disfrutar de los quesos, los paisajes y los pueblos del norte de Cundinamarca.

- Fúquene: quesos artesanales y una laguna para contemplar
Fúquene, es un destino que reúne dos atractivos importantes: su tradición quesera y uno de los paisajes naturales más representativos de la provincia.
En el municipio se encuentra la laguna de Fúquene, un ecosistema de gran importancia ambiental y cultural, rodeado de montañas y poblaciones rurales. El lugar también tiene un significado ancestral para las comunidades indígenas que habitaron este territorio.
Pero la gastronomía es otro motivo para detenerse.
La plataforma turística Vive Fúquene destaca emprendimientos locales.
Entre sus productos se encuentran quesos doble crema, costeño, pera, campesino criollo y siete cueros, además de arequipe, yogur y kumis.
La laguna, por su parte, ofrece un atractivo diferente para quienes quieren complementar la experiencia con naturaleza y fotografía.
- Ubaté, una parada obligada para los amantes del queso
Municipio conocido como la capital lechera de Colombia y uno de los principales referentes de esta actividad productiva en Cundinamarca.
Su tradición ganadera ha impulsado una oferta gastronómica alrededor de la leche y sus derivados.
La ficha de caracterización de la Ruta Turística Artesanal del Valle de Ubaté, elaborada por Artesanías de Colombia, destaca precisamente la oferta de quesos, postres y yogures del municipio.
También señala la presencia de talleres dedicados a la elaboración de artesanías tejidas en dos agujas y crochet.
Además de su gastronomía, Ubaté tiene atractivos para quienes disfrutan los recorridos culturales.
Uno de sus principales referentes es la Basílica Menor del Divino Salvador, un templo que sobresale en el centro del municipio y constituye uno de sus símbolos arquitectónicos.
El visitante también puede recorrer el parque principal y conocer el ambiente comercial de esta población.

- Cucunubá, un pueblo para descubrir entre ruanas y tejidos
La experiencia no tiene que terminar en la gastronomía.
Cucunubá es una parada recomendada para quienes disfrutan los pueblos de arquitectura tradicional y las actividades artesanales.
Sus casas de fachadas blancas y puertas y ventanas de colores conforman una imagen característica del municipio.
Allí, los tejidos de lana representan uno de los oficios tradicionales que han pasado de generación en generación.
En el parque principal se encuentra el Museo Textil Nemqueteba, un espacio creado por artesanos locales para mostrar la tradición tejedora del municipio.
Según Artesanías de Colombia, el museo abrió sus puertas en abril de 2018 y cuenta con una colección fotográfica sobre el oficio textil, además de demostraciones del proceso de tejeduría en telar horizontal.
- Sutatausa: arte rupestre y talleres para conocer la tradición de la lana
Otra parada que vale la pena incluir es Sutatausa, un municipio que combina patrimonio histórico, paisajes y experiencias artesanales.
Allí sedestaca el trabajo de las artesanas de Tejilarte, quienes ofrecen talleres vivenciales relacionados con los diferentes procesos de transformación de la lana: esquilado, lavado, escarmenado, hilado y tejido.

Se trata de una experiencia que permite conocer de cerca un oficio tradicional y entender el trabajo que requiere la elaboración de prendas artesanales.
El municipio también cuenta con la existencia de más de 80 rocas con pinturas dan testimonio de los antiguos habitantes de este territorio.
La Plaza Doctrinera es otro de los lugares que merece una visita. Allí se realizan actividades culturales y artesanales.
