A una hora aproximadamente de Ibagué se encuentra Cajamarca, Tolima, un destino rodeado de montañas, ríos y bosques que también tiene un atractivo gastronómico que llama la atención: el tradicional sancocho de gallina criolla preparado a la leña.

La experiencia se puede complementar con una visita a los termales de la región y paisajes cercanos a un volcán activo del departamento.
En Cajamarca, el sancocho de gallina guarda una preparación tradicional. Se cocina en fogón de leña, una práctica que aporta sabor particular a la sopa y mantiene viva una costumbre gastronómica de la zona.
Uno de los ingredientes que más destaca en esta versión es la arracacha. El tubérculo se ralla y se incorpora directamente al caldo, donde ayuda a espesar la preparación y le aporta una textura cremosa, además de sabor.

La forma de servirlo también tiene su propio encanto. El caldo llega en una taza con cilantro, mientras que la gallina criolla campesina, la yuca, la papa y el plátano se presentan aparte sobre una hoja de plátano previamente ahumada.
Para terminar, los ingredientes llevan por encima un guiso criollo que concentra todavía más los sabores.
Quienes quieran probar esta preparación pueden encontrar varias opciones en Cajamarca y sus alrededores.
Una de ellas es la Finca Campestre La Persia, ubicada en la Vía Cajamarca-Anaima. El lugar se especializa en leña y cuenta con espacios familiares y zonas para pesca deportiva. La recomendación es visitarlo durante el fin de semana.

Otra opción es El Fogón de Doña Antonia, también ubicado en la vía Cajamarca-Anaime. Se trata de un restaurante rural que ofrece platos tradicionales del Tolima y se caracteriza por utilizar arracacha fresca. Además, tiene una vista hacia el Valle y funciona los fines de semana.
En la vía hacia Anaime, a unos dos kilómetros, también está el restaurante Bellaroma, donde se encuentra el sancocho de gallina tradicional, carnes a la llanera y otros platos criollos.

Finamente, en el centro histórico de Cajamarca está el Restaurante Mechis, ubicado en la Calle 6 #5-2. Allí los visitantes pueden probar preparaciones de la gastronomía local sin salir del pueblo y encontrar atención durante toda la semana.
Así, Cajamarca combina comida tradicional, naturaleza y aguas termales en un mismo recorrido, con el sancocho de gallina criolla como uno de sus platos más representativos.
