Este año, Córdoba fue elegido como el invitado de honor a la versión número 45 de la Vitrina Turística de Anato, un evento que se llevará a cabo del 25 al 27 de febrero.
Su presencia en este importante encuentro del sector turístico, de acuerdo con el gobernador, Erasmo Zuleta, es una oportunidad única para captar la atención de los viajeros mostrando las riquezas naturales, culturales y gastronómicas que ofrece el departamento en sus diferentes municipios.

Entre esos destinos, se encuentra Ayapel, uno de los pueblos más antiguos de Córdoba, conocido popularmente como la ‘capital pesquera’ del departamento y la ‘capital cultural del San Jorge’.
Ubicado a 145 kilómetros de Montería y rodeado por Pueblo Nuevo y el departamento de Sucre al norte; Sucre al oriente; Pueblo Nuevo, Buenavista y Montelíbano al occidente; y Antioquia al sur, este municipio se presenta como un destino que enamora por su mezcla de naturaleza, tradición e historia.
Su nombre, según información difundida por la Alcaldía Municipal en su sitio web, rinde homenaje al cacique Yapel, líder indígena de la región y figura clave en su origen.
En sus inicios, Ayapel formó parte de la provincia de Panzenú del Imperio Zenú, donde florecieron avanzadas técnicas agrícolas como el cultivo en terrazas y los sistemas de riego. Fue fundado oficialmente el 25 de septiembre de 1535 por Alonso de Heredia y, tras varias transformaciones, adoptó el nombre de Villa de San Jerónimo de Ayapel, en memoria de su herencia ancestral.

Su mayor tesoro natural es la Ciénaga de Ayapel, la mayor reserva hidrobiológica de Córdoba con 40.000 hectáreas. Este imponente espejo de agua no solo sustenta la vida de sus habitantes, sino que también ofrece un escenario ideal para el turismo de naturaleza, la pesca deportiva y el esquí acuático, gracias a que en sus alrededores se han construido casas de veraneo.
“La imponente ciénaga enmarca la belleza de su iglesia, que tiene uno de los pocos relojes de sol que se conservan en el país”, destaca la entidad.
Para quienes desean conocer más sobre la cultura de esta población, se resalta que Ayapel vibra cada año al ritmo de sus tradiciones y celebraciones, entre ellas las fiestas de toros en corraleja y el Festival de la Canción y de Acordeoneros, eventos que exaltan la identidad cultural de la región.

Con una extensión de 2.098 kilómetros cuadrados y una temperatura promedio de 28 °C, el municipio ofrece un clima cálido, suavizado por las brisas de la ciénaga. Sus paisajes incluyen serranías, amplias llanuras y una red de humedales que albergan una rica biodiversidad.
En algunas ciénagas cercanas aún pueden observarse ejemplares de manatí, una especie emblemática y actualmente en peligro de extinción, lo que convierte a Ayapel en un importante punto de interés ecológico y arqueológico.










