Boyacá es un destino lleno de encantos en donde los viajeros pueden disfrutar no solo de sus lindos paisajes y atractivos naturales, sino conocer de su historia y degustar su rica gastronomía.
En la provincia de occidente de este territorio se encuentra un municipio que es perfecto para quienes gozan con los planes naturales, les gusta caminar y hacer avistamiento de aves, entre otras actividades.

Se trata de Quípama, un poblado que no solo adoptó el nombre de una princesa, sino que se asentó sobre parajes rodeados de belleza y biodiversidad, agradables para visitar. Se dice que esta es la ‘tierra donde el sol brilla más fuerte’, pues es una zona caracterizada por un clima cálido y muy agradable, en donde este astro se disfruta a plenitud.

Atractivos para no perderse
Es un territorio con diversidad de encantos, según información de la Alcaldía Municipal y en ese listado predominan las cascadas y quebradas en donde los viajeros pueden realizar varias actividades en medio de un ambiente tranquilo y natural. Estos son algunos de ellos.
Quebrada la Caco: Este es un lugar de veraneo ubicado a 35 minutos del casco urbano. Cuenta con lugar para bañistas y conduce a El Cajón, que es un sitio exótico y posee un paisaje agreste.
Quebrada la Bunke: Es afluente de la Caco y está cubierta de heliconias y sendas de bambú, perfecta para quienes admiran la naturaleza.

Cascadas de Hachita: Es un paradisíaco sitio al que se llega por camino de herradura, en un recorrido en el que se admira la vegetación y otros afluentes hídricos. Este escenario se caracteriza por una flora exuberante, árboles nativos y un mirador que permite observar el caserío de Quípama en su totalidad, indica la Alcaldía.
Cascadas de Macanal: Allí, además de haber caídas de agua, se encuentra un hermoso paisaje enmarcado en extensos cultivos de árboles de macana, que le dan el nombre al lugar. Es un punto en el que también se encuentran aves exóticas como el loro negro.

Bosques de Tapaz de la Vega: Este atractivo se encuentra en los altos de la hacienda El Águila. Su recorrido permite apreciar la flora silvestre, la cual ha dado origen a múltiples leyendas que son todo un legado cultural dentro de los habitantes de la región.
Finca El Naranjo: En estas tierras se han realizado importantes hallazgos arqueológicos que dan cuenta de la existencia de un mar. En este lugar hay diversidad de fósiles y desde allí se observa la montaña, que según la leyenda fue la última morada del Cacique Itoco, por lo cual esta refleja el perfil del indio que dominó el territorio por muchos años.
