En un viaje por Boyacá, uno de los destinos obligados para conocer es Tunja, capital del departamento, que se caracteriza por su gran riqueza histórica y su importancia en materia turística.
Se conoce como la ciudad de los tesoros escondidos, un nombre dado debido a las estructuras arquitectónicas y a la religiosidad ancestral que caracterizan a la capital boyacense. En este destino hay muchos planes para desarrollar; estos son cinco de ellos.

Turismo religioso
Tunja es una capital ideal para los amantes del turismo religioso, pues allí se encuentran 14 grandes iglesias que son verdaderas joyas arquitectónicas de la colonia; templos católicos que destacan por su belleza.

Recorrer el centro histórico
El centro histórico de esta ciudad es ideal para caminar y conocer su legado histórico. Este espacio fue declarado Monumento Nacional por su belleza colmada de arquitectura colonial, en donde se aprecian no solo grandes casonas, sino imponentes Iglesias del Siglo XVI, precisa el portal oficial de turismo Colombia Travel.
Museos
La capital boyacense también tiene una buena oferta de museos, lugares donde es posible explorar tanto la historia como la cultura de la región. Un ejemplo de ello es el Museo Casa Cultural Gustavo Rojas Pinilla, el lugar donde el presidente y general tunjano, nacido en 1900, pasó su infancia y su juventud. Esta casa, que data de finales del siglo XIX, es la única de estilo republicano en la ciudad y ha sido declarada monumento nacional.

Visitar el Puente de Boyacá
A solo 14 kilómetros de Tunja se encuentra el Puente de Boyacá, un plan imperdible si se está en esta zona del país. En este escenario se encuentran varios lugares de relevancia histórica que son testigos de la Batalla de Boyacá, acontecimiento que le dio la libertad al país.

Declarado Monumento Nacional, este lugar alberga estatuas del libertador elaboradas en Alemania, de Francisco de Paula Santander, un Arco del Triunfo y una Plaza de banderas, entre otros. Es un sitio donde los visitantes no solo tienen la oportunidad de reflexionar sobre los hechos históricos, sino también de participar de diversas actividades, entre ellas, algunas religiosas.
Turismo de aventura
Los amantes de los deportes de aventura encuentran en este destino un buen lugar para la práctica de actividades en altura, especialmente el ciclismo, ya que su ubicación geográfica lo convierte en un lugar perfecto para los deportistas de alto rendimiento. Además, cuenta con lugares para practicar deportes como el rapel, parapente, escalada y espeleología.
Así las cosas, esta combinación de aventura, naturaleza y deporte hace que Tunja sea un lugar ideal tanto para quienes buscan conocer su historia como para aquellos que desean vivir experiencias extremas.










