La Reserva Natural Matamambú, ubicada en el municipio de Mapiripán, en el departamento del Meta, consolida sus proyectos de restauración de ecosistemas acuáticos y terrestres.

Este complejo lagunar, situado en la zona de transición entre las regiones de la Orinoquía y la Amazonía, abarca un área protegida de 500 hectáreas. Las actividades de conservación ambiental en este punto geográfico integran el trabajo de las comunidades locales.

El desarrollo del proyecto biológico permitió el registro oficial de 476 especies de aves dentro de la reserva territorial. Debido a este indicador de biodiversidad, el complejo lagunar ocupa la posición número 21 entre los puntos de observación de fauna del territorio nacional. El inventario de flora y fauna cuenta con el monitoreo técnico de centros de investigación científica locales.
Transformación social y monitoreo científico en el complejo lagunar
La administración de la Reserva Natural Matamambú reportó la adecuación de 15 kilómetros de senderos diseñados para recorridos terrestres y fluviales de supervisión ambiental.
Los colectivos comunitarios de Mapiripán implementan prácticas de reconciliación ecológica con el objetivo de sustituir las economías derivadas del periodo de violencia en la región. Las dinámicas de protección agrupan actividades educativas sobre los ciclos biológicos.
Los coordinadores de la Reserva Natural Matamambú informaron que el pasado 9 de mayo “la organización lideró las jornadas del Gran Día Mundial y del Día de la Observación de Aves de 2026 en el departamento del Meta”.
“El objetivo de la participación comunitaria en estos eventos es aportar datos técnicos al inventario general de la ciencia y fortalecer la narrativa de paz desde el conocimiento del territorio”, concluyeron los administradores.
Gastronomía regional y redes de conservación comunitaria
La estrategia de preservación ambiental en el sur del Meta incluye iniciativas de soberanía alimentaria que exponen la historia y las costumbres culinarias de la población de Mapiripán.
Las redes de cooperación comunitaria vinculan el mantenimiento de las áreas boscosas con la reactivación económica del municipio. El manejo del ecosistema lagunar sirve como referencia de transformación para otras zonas protegidas.
El personal técnico de la reserva realiza el seguimiento diario de los grupos biológicos que habitan el complejo para evaluar los avances de la regeneración vegetal.
Los datos recopilados por los observadores comunitarios confirman la recuperación paulatina de áreas forestales que sufrieron afectaciones en décadas anteriores. La articulación institucional busca consolidar a Mapiripán como un punto de interés para la investigación en el país.
