El departamento de Boyacá es uno de los más encantadores de Colombia gracias a su riqueza natural y cultural.
Uno de sus 123 municipios es Quípama, ubicado a 243 kilómetros de Tunja. Esta población tiene el nombre de una de las hijas de un cacique indígena llamado Itoco, del cual se conocen dos leyendas.
“Una de las leyendas narra que aquella doncella viajaba sobre un enorme cóndor, recorriendo y vigilando el territorio de su padre, hasta que un día el cóndor se adentró en tierras muiscas y la hija del cacique muzo se enamoró del zipa de Bacatá: Tisquesusa. Al ver esto, el cóndor se convirtió en esmeralda, para que así la doncella lograra obtener el amor del gobernante. Este hecho provocó la ira del cielo, el cual se oscureció y lanzó rayos que dieron muerte a todos los cóndores que surcaban los cielos de Bacatá”, señala el Sistema de Información Turística de Boyacá (Situr Boyacá) en una reseña en su portal web.

Y agrega: “Otra leyenda dice que, al llegar los españoles, Itoco sacrificó a sus dos hijas para protegerlas, convirtiéndolas en montañas; a una la llamó Ibama y a la otra Quípama”.
Riqueza hídrica
Esta población es reconocida como otro de los centros esmeralderos de la región. En 1956, el poblado se convirtió en una inspección del municipio de Muzo.
En 1986, fue elevado a municipio, convirtiéndose en el más joven de la región. Además de la minería, sus habitantes se dedican también a la ganadería y a la agricultura, destacándose los cultivos de caña de azúcar, plátano, yuca y maíz.

Quípama también se destaca por la belleza de sus paisajes y su biodiversidad.

Algunos atractivos naturales son la quebrada La Caco, ubicada en la vía que conduce al municipio de Otanche, que ofrece un lugar exótico y especial para bañistas. De igual manera, las cascadas Hachita y Macanal, y los bosques Tapas de la Vega son espacios para la recreación y el descanso.
“Están, además, zonas de extracción minera, donde el turista puede conocer de cerca el embrujo de la esmeralda; lugares como El Naranjo, área de hallazgos arqueológicos que dan cuenta de la existencia de un mar prehistórico y donde se observa la montaña que, según otra leyenda, fue la última morada del cacique Itoco”, agrega el Sistema de Información Turística de Boyacá.
En materia cultural, entre los principales eventos se encuentran las fiestas de la Virgen del Carmen y el Día del Campesino.
