El departamento de Boyacá es uno de los destinos turísticos más importantes de Colombia, especialmente para quienes buscan historia, pueblos encantadores, naturaleza y cultura tradicional. Su ubicación lo convierte en un destino muy visitado para viajes de fin de semana o rutas turísticas.
Uno de sus 123 municipios es Soracá, ubicado a 7 kilómetros de Tunja. De acuerdo con el Sistema de Información Turística de Boyacá (Situr Boyacá) su nombre significa, en lengua muisca, fortaleza de piedra. La fundación de la población se produjo el 1 de octubre de 1776, sin embargo, dos siglos antes, 1539, Gonzalo Jiménez de Quesada, fundador de Bogotá, encontró un caserío habitado por los indígenas soracaes, los cuales eran tributarios del zaque de Hunza (actual Tunja).

Soracá actualmente es reconocido por el cultivo de papa de buena calidad y por la comercialización de carne bovina.
“Soracá es tierra agrícola y ganadera, pero en su desarrollo económico también son famosas las fábricas de arepas y quesos, así como de ladrillos. Por su estratégica ubicación –en la cordillera Central sobre el altiplano cundiboyacense y cerca de la troncal de la Vía del Progreso−, se convierte en el eje principal que une a las provincias de Márquez y Lengupá, constituyéndose en el anillo vial más importante entre estas dos regiones y la capital del país", agrega Situr Boyacá.

El municipio también se destaca por su riqueza natural e hídrica y cuenta con un importante número de “nacederos de agua ubicados en las veredas El Rosal, Faitoque, Chaine, Quebrada Vieja y Quebrada Grande, que forman las microcuencas de las quebradas El Muerto, El Arzobispo, Puente Hamaca y Quebrada Vieja”.

Adicionalmente, según el sistema de información turística, Soracá es epicentro, “cada domingo, del arribo de deportistas desde Tunja y de turistas que acudían cada año a celebrar las famosas fiestas de San José y el Aguinaldo Soraquense, que se lleva a cabo en el mes de diciembre”.
Atractivos
En relación con sus atractivos turísticos, el municipio cuenta con varios escenarios para visitar.
“Está la Plazuela del Diablo, donde, según la leyenda, el diablo jugaba tejo con piedras que se encontraban allí; el Templo del Señor de la Columna, de estilo colonial y declarado monumento nacional; la cascada Las Canoas, la Cueva de los Solteros y el Alto de Soracá, desde donde se divisa una panorámica de Tunja. Son famosos los tejidos en lana virgen y los piquetes de rubas, habas, arveja, papa, nabos y carne oreada”, subraya Situr Boyacá
