Cundinamarca es un destino ideal para quienes buscan variedad de planes en un solo territorio. Muy cerca de Bogotá, el departamento ofrece paisajes que van desde páramos y montañas hasta cascadas, lagunas y ríos cristalinos.
Lugares como la Catedral de Sal de Zipaquirá, la Laguna de Guatavita y el Salto del Tequendama combinan naturaleza, historia y cultura en una misma ruta. Además, su clima diverso y su riqueza natural lo convierten en un destino perfecto para el ecoturismo, el senderismo y la aventura.
Algunos de sus municipios conservan arquitectura colonial, realizan festividades populares y exhiben platos típicos que resultan imperdibles de degustar. Uno de ellos se ubica a unas tres horas de Bogotá y ofrece diversidad de encantos de los que se puede disfrutar en una ambiente tranquilo y un clima agradable.
Se trata de Guaduas, lugar histórico donde se pueden recorrer los pasos de Policarpa Salavarrieta, heroína nacida en este municipio que dio su vida por la independencia.

Este destino combina historia, con naturaleza y cultura, así que hay planes para todos los gustos. Para quienes disfrutan de los datos y lugares que tuvieron gran relevancia en el pasado está, por ejemplo, el camino real que fue la vía de acceso más importante en épocas de la colonia e inicios de la república, siendo la Villa de Guaduas un paso obligado y sitio de descanso.
La Red Turística de Pueblos Patrimonio indica que estos lugares aún se conservan en perfecto estado, con buena parte de sus tramos empedrados por los cuales transitaron personajes ilustres como José Celestino Mutis y Francisco José de Caldas en sus viajes de investigación.

Atractivos naturales
En lo referente a atractivos naturales, Guaduas es un destino ideal para el senderismo y para conectar con la vegetación. Uno de los imperdibles es el Salto de Versalles, una hermosa cascads que es el resultado de las aguas provenientes de los ríos San Francisco, El Guadual y Limonar; los cuales confluyen para conseguir esta caída de agua. Cerca de este lugar se encuentra hospedaje en cabañas o camping.

Otro atractivo para los amantes de las caminatas y la aventura es la Piedra Capira, un mirador que permite admirar gran parte de la región con una vista sobre el valle del río grande de La Magdalena. Según la mencionada fuente, en días despejados se aprecian los nevados del Ruiz, Santa Isabel y del Tolima.
Quien llega a Guaduas no puede irse sin probar el famoso “fiambre”, compuesto por gallina, yuca, papa, plátano, guisado con tomate, cebolla, ajo, cilantro y arroz con mollejas picadas, todo amarrado en una hoja de plátano y popularizado como una exquisita delicia de la cocina guaduense. Otra delicia son los bizcochos de El Nectar, productos típicos y tradicionales elaborados de forma artesanal.
