En Latinoamérica hay lugares que recuerdan a ciudades o paisajes europeos debido a una combinación de historia, migración, arquitectura y clima. En siglos pasados, comunidades de inmigrantes europeos llevaron a la región estilos de construcción, tradiciones y formas de vida que luego se adaptaron a los materiales y paisajes locales.

Por eso es posible encontrar pueblos con arquitectura alpina, casas de estilo italiano, plazas de inspiración española o ciudades que evocan determinadas regiones del Viejo Continente.
El clima y la geografía también influyen. Algunas zonas montañosas de este lado del mundo tienen temperaturas, paisajes y vegetación similares a los de determinadas regiones europeas, lo que favoreció la construcción de viviendas y destinos turísticos inspirados en esos lugares.
La ‘Suiza brasileña’
Uno de esos encantadores lugares se encuentra en Brasil y se le conoce como la ‘Suiza brasileña’, una ciudad que comparan con esta región europea debido principalmente a su arquitectura de inspiración europea y su clima de montaña.

La ciudad, ubicada en la Serra da Mantiqueira, tiene temperaturas más frescas que gran parte de Brasil y está llena de construcciones con techos inclinados, chalets de madera, fachadas de estilo alpino y calles de aire europeo.
La comparación también se debe a su ambiente turístico: restaurantes, chocolaterías, cafés, hoteles y paisajes montañosos que evocan algunos destinos alpinos que le han valido el mencionado apodo, que no se relaciona con una similitud geográfica exacta.
¿Cuáles son los encantos de este destino?
El Portal de la ciudad es uno de los lugares de interés en este lugar. Se dice que una foto en este sitio es una de la postales más típicas. Todos los autobuses turísticos paran allí para hacer fotos antes de seguir el camino hacia el centro.
Otro imperdible es Capivari, barrio considerado el corazón de Campos do Jordão y el lugar donde más se aprecia la estética alpina que caracteriza a la ciudad. Sus calles están rodeadas de construcciones de inspiración europea y concentran buena parte de la actividad turística.

En este punto los viajeros se encuentran con algunos de los restaurantes, bares y espacios gastronómicos más reconocidos de Campos do Jordão, convirtiéndose en uno de los puntos imprescindibles para disfrutar de su ambiente, arquitectura y oferta culinaria.
Para quienes disfrutan de la naturaleza está la Ducha de Prata, un espacio natural de cascadas que se ha convertido en uno de los paseos más típicos en esta ciudad brasileña. Son caídas de agua artificiales que tienen alrededor tiendas de souvenirs, actividades para niños y otros encantos para los viajeros.
En cuanto a su gastronomía, este destino está marcado por una fuerte influencia centroeuropea. Entre sus sabores más representativos están la trucha a la plancha, los fondues de queso y chocolate, el chocolate caliente estilo suizo, los vinos y cervezas locales, además de especialidades alemanas como el codillo, el chucrut y las salchichas.
