En Colombia hay destinos que están llenos de historia y que tienen una gran importancia en los acontecimientos clave del país. Uno de ellos está en el departamento de Santander.

Se trata de El Socorro, que conserva una relación muy estrecha con ese pasado y hoy forma parte de la Red Turística de Pueblos Patrimonio de Colombia. Se caracteriza por resguardar buena parte de su legado histórico y arquitectónico, que se ve reflejado en calles, viviendas, iglesias y parques.
Información de la mencionada Red indica que la población fue fundada en 1683 y figura entre los pueblos más antiguos de América. Su importancia histórica está estrechamente relacionada con la Insurrección de los Comuneros de 1781, movimiento surgido como respuesta a las medidas tributarias de la época y que tuvo entre sus protagonistas a Manuela Beltrán.
Sin duda, es un destino perfecto para quienes disfrutan de la historia y la arquitectura de épocas pasadas, pues son muchos los atractivos a través de los cuales se puede dar viaje al pasado.

Por ejemplo, está la Basílica Menor Nuestra Señora del Socorro, una de las construcciones religiosas más representativas del municipio, donde sobresalen sus vitrales, altares y detalles arquitectónicos.
Se dice que alrededor de este templo se consolidó una arquitectura sencilla que da cuenta de técnicas de construcción tradicionales, las cuales realzan el paisaje montañoso de la región santandereana y, de acuerdo con la Red de Pueblos Patrimonio, frente al parque principal y al monumento de José Antonio Galán, mártir de la Independencia de Colombia, comienza el recorrido para apreciar un estilo único en cada rincón del municipio.

Atractivos de valor histórico
En esa caminata se puede visitar el Parque de Los Comuneros, escenario que rinde homenaje a Manuela Beltrán y permite apreciar las construcciones históricas que lo rodean.
Otra parada es la Casa de la Cultura, ubicada en una antigua casona colonial que alberga salones temáticos y objetos relacionados con la historia de la antigua Gran Colombia y con el cantautor José A. Morales.

A esto se suma un recorrido por las diferentes iglesias y capillas del municipio, entre ellas la Inmaculada Concepción y Santa Bárbara, esta última reconocida por su fachada elaborada en piedra tallada.
Por último, un plan que resulta imperdible es disfrutar de la gastronomía santandereana. Entre los sabores tradicionales que se pueden probar están el cabro, la pepitoria y las famosas hormigas culonas.

Los mercados locales, además, ofrecen productos frescos y artesanías que permiten conocer otras expresiones de la vida cotidiana y las tradiciones de este imperdible destino santandereano.
