Santander es un destino que llama la atención de los viajeros gracias a su amplia oferta. En sus tierras es posible disfrutar de planes de naturaleza, aventura, cultura y pueblos llenos de historia.
Sus montañas, cañones, ríos, cascadas y cuevas ofrecen escenarios ideales para practicar senderismo, rafting, parapente y otras actividades al aire libre. A esto se suman lugares como Barichara, San Gil y Girón, reconocidos por su arquitectura, tradiciones y paisajes.
Un atractivo más es su gastronomía y por la posibilidad de descubrir rincones menos explorados, alejados de los circuitos turísticos tradicionales. A uno de ellos se le conoce como el ‘tesoro escondido de Santander’. Se trata de las Cascadas Las Escondidas, que pertenecen al municipio de Cutirí, pero están situadas exactamente en los límites con Mogotes y San Gil.

Aunque geográficamente comparten frontera entre los tres municipios, muchas rutas de senderismo y puntos de partida para visitarlas se organizan saliendo desde Mogotes. Lo mejor, es que independiente de donde se salga para llegar a este mágico lugar, los viajeros tienen la oportunidad de disfrutar de un lindo escenario caracterizado por un conjunto de caídas de agua y pozos naturales en los que es posible refrescarse.
Otros encantos de Curití
Además de este paradisíaco lugar, en este municipio santandereano hay varias cosas que los turistas pueden hacer, pues es un pequeño destino de clima fresco con una temperatura promedio de 20 grados centígrados y ubicado en el Cañón del Chicamocha.

Se caracteriza por ser rico en biodiversidad, costumbres ancestrales, cultura y tradición. Es conocido por sus habitantes como “La tierra de las brumas y los atardeceres” y destaca por su amplia oferta natural que vale la pena conocer y disfrutar.
Algunos de sus atractivos son, por ejemplo, la Cueva de la Vaca, que se encuentra a pocos minutos del casco urbano. Es una caverna de unos dos kilómetros, ideal para practicar espeleología. El recorrido combina descensos, túneles, agua y zonas en las que es necesario gatear, nadar y arrastrarse mientras se realiza el recorrido.

A esta se suma la Cueva del Yeso, ubicada a unos 10 minutos del pueblo. Este es un espacio seco que ofrece un recorrido de cerca de dos horas entre antiguas formaciones rocosas. Uno de sus atractivos es la figura de la Virgen de la Caverna, tallada en yeso.
Una más es la Caverna del Carmen, en la que se realiza un recorrido de unos 400 metros que puede hacerse a pie en aproximadamente 30 minutos. Este lugar sorprende a los viajeros por las curiosas formas naturales que aparecen en sus paredes.
Y para relajarse y vivir una experiencia diferente está el Balneario Pescaderito, muy cerca del casco urbano. Es un atractivo natural perfecto para descansar y refrescarse en sus aguas claras y tranquilas.
