Para quienes aman los animales y disfrutan cuidándolos, aparecen posibilidades que resultan muy interesantes y que les permiten no solo alejarse de la rutina viviendo una experiencia diferente, sino que, además, tienen la posibilidad de conocer y disfrutar de lugares que parecen mágicos en medio de bellos paisajes.

Esto es precisamente lo que permite Nueva Zelanda, un país que convoca a extranjeros interesados en cuidar animales que han sido rescatados, un trabajo que les permite vivir en medio de montañas, bellos paisajes y un ambiente muy tranquilo, mientras disfrutan de una labor que los llena de satisfacción.
Allí existe un proyecto de voluntariado que busca personas de otros lugares del mundo interesadas en colaborar en el cuidado de animales como caballos, ovejas, cabras, gallinas y cerdos, entre otros.

Una de sus ventajas es que no exige estudios especializados ni experiencia previa en esta labor. Los interesados solo deben tener disposición para aprender, asumir las tareas con responsabilidad y demostrar un verdadero compromiso con el bienestar de los animales, lo que les dará como retribución el alojamiento gratuito durante el tiempo de estadía en este destino.
El proyecto se llama Kind Farm y es un santuario para animales rescatados ubicado en el valle de Cardrona, en la región de Otago, dentro de la isla Sur de Nueva Zelanda, un lugar que se ha convertido en una referencia dentro del turismo de voluntariado en ese país.

¿Qué atractivos turísticos ofrece este lugar?
La Isla Sur de Nueva Zelanda es uno de los destinos que todo amante de la naturaleza quisiera conocer, pues reúne una linda variedad de paisajes en un mismo territorio, convirtiéndose en un destino ideal para quienes buscan aventura y tranquilidad en medio de la vegetación.

Durante un recorrido por este espacio es posible encontrarse con glaciares, playas, viñedos, cascadas y grandes montañas cubiertas de nieve. Es tan particular el lugar que se dice que hay sitios donde el contraste entre una vegetación casi tropical y los paisajes helados puede darse en una misma jornada, brindando un espectáculo único.
La riqueza natural de esta región también se refleja en sus áreas protegidas. De los 13 parques nacionales que tiene Nueva Zelanda, 10 están ubicados en la Isla Sur, lo que permite descubrir numerosos escenarios naturales mientras se recorre la isla por carretera.
Además, sus costas y aguas ofrecen oportunidades para observar distintas especies de animales marinos, por lo que el destino combina atractivos terrestres y experiencias de naturaleza ideales para los viajeros que disfrutan de la fauna y la flora.
