El Valle del Cauca es un destino por descubrir. Este territorio destaca por su importancia cultural, histórica y por la diversidad de lugares para conocer. Además de Cali, su capital, en este departamento hay pueblos encantadores que combinan tradición, arquitectura colonial y expresiones culturales que reflejan la identidad de la región.
Su diversidad natural es otra de sus fortalezas turísticas. Desde las playas del Pacífico en Buenaventura hasta los Farallones de Cali y los extensos cultivos de caña de azúcar, estas tierras ofrecen múltiples opciones para el desarrollo de planes de senderismo y aventura.

Allí los viajeros se encuentran con parques naturales, ríos, montañas y reservas ecológicas, que hacen del Valle, un destino ideal tanto para quienes buscan descanso como para los que desean explorar y conectar con la vegetación y los encantos naturales.
Dos de los lugares que vale la pena conocer son Buenaventura y Ulloa. El primero es el municipio más grande del departamento y, en contraste, está el segundo como el más pequeño en extensión. Cada uno de ellos tiene sus propios encantos, pero los atractivos naturales hacen parte importante de su oferta.

Los atractivos de Buenaventura
Esta ciudad se caracteriza por tener uno de los puertos más grandes e importantes del país, pero también por ser un destino con una gran biodiversidad gracias a que está rodeada de naturaleza salvaje.
Se dice que esta ciudad es un baluarte de la cultura afrocolombiana, ya que posee una rica tradición culinaria y musical, según el sitio oficial de turismo Colombia Travel.

Uno de los atractivos naturales en este destino es el Parque Nacional Uramba Bahía Málaga, lugar en el que los viajeros pueden disfrutar de pequeñas playas inexploradas, que brindan una gran experiencia natural y al aire libre.
Este destino destaca por sus playas que resultan imperdibles. En la lista se incluyen, por ejemplo, Juanchaco, Ladrilleros y La Barra, las cuales están ubicadas frente a la costa de Buenaventura, en el extremo más alejado del Parque Uramba.

Lo que se puede hacer en Ulloa
Por su parte, Ulloa es considerado el municipio más pequeño de este departamento, según información de la Gobernación. Este pueblo limita al norte con Risaralda y al Quindío y, además de ser el más pequeño, es uno de los más calmados y del que sus visitantes nunca se quieren ir.
La carretera que conduce a este pequeño destino ofrece hermosos paisajes y diferentes ambientes. Al llegar hasta allí, los viajeros se encuentran con una de las obras de arte más icónicas del municipio; una loma grabada y pintada con los símbolos más importantes del mismo, como la iglesia de ladrillos, un Willys excesivamente cargado, las montañas cafeteras y un cielo azul que casi siempre está presente en este lugar.
De acuerdo con la Gobernación, los ríos y las trochas de este pueblo son el cielo para los ciclistas, aventureros, pescadores y los que dan lo que sea por refrescarse en aguas puras rodeadas de vida, todo enmarcado en cultivos cafeteros. Ulloa es orgullosamente uno de los pueblos patrimonio de Colombia, haciendo parte del Paisaje Cultural Cafetero (PCC), declarado por la Unesco en el 2011 como Patrimonio Mundial.