A menos de un mes del inicio del Copa Mundial de la Fifa 2026, la industria hotelera estadounidense alertó sobre las bajas cifras de reservas en establecimientos del país, las cuales están muy por debajo de las expectativas.
En un comunicado, la American Hotel & Lodging Association (AHLA) señaló que la industria de los hoteles ha venido realizando importantes inversiones “para garantizar que las comunidades de todo el país estén listas para recibir a una audiencia global. Los hoteles han desarrollado actividades centradas en los aficionados, reforzado la seguridad y la coordinación del transporte con socios federales, estatales y locales, modernizado sus instalaciones y creado ofertas personalizadas”.
“Desde servicios multilingües hasta menús internacionales y programación culturalmente relevante, los hoteles están preparados para satisfacer las necesidades de los aficionados y brindar una experiencia excepcional a huéspedes de todo el mundo”, agregó.

Sin embargo, la organización afirmó que los indicadores sugieren que “el impulso económico previsto podría no alcanzar las expectativas”.
“A pesar de la venta de más de cinco millones de entradas, esta demanda aún no se ha traducido en un aumento significativo de las reservas hoteleras. Las previsiones muestran que los viajeros nacionales superan a los internacionales, un desequilibrio que amenaza el impacto económico que se esperaba que generara la Copa Mundial”, subrayó la AHLA.

Hasta Donald Trump criticó los precios de las entradas para el Mundial: “Tampoco lo pagaría”
El presidente Trump se pronunció sobre uno de los temas que más controversia ha generado en la antesala de la Copa Mundial de la Fifa 2026: el elevado costo de las entradas para los partidos del torneo. Las declaraciones llegan cuando aficionados y sectores políticos intensificaron sus críticas frente a los valores de boletería que circulan en las plataformas oficiales y de reventa.
La polémica llegó a oídos de Trump, luego de conocer que algunas entradas para el partido inaugural de la selección de Estados Unidos superan los 1.000 dólares, mientras que los boletos premium para la final del campeonato han llegado a ofrecerse por cifras cercanas a los dos millones de dólares en mercados secundarios autorizados.

Fue en ese contexto cuando Trump aseguró que él mismo no estaría dispuesto a pagar esas cantidades para asistir a un partido del Mundial. “No conocía esa cifra, sin duda me gustaría estar allí, pero para ser honesto, tampoco lo pagaría”, afirmó el mandatario en declaraciones recogidas por el diario New York Post.
“Si la gente de Queens y Brooklyn y todos los que apoyan a Donald Trump no pueden ir, me sentiría decepcionado, pero, al mismo tiempo, me gustaría que la gente que votó por mí pudiera asistir”, complementó.
Por su parte, el presidente de la Fifa, Gianni Infantino, defendió recientemente la política de precios argumentando que responde a las dinámicas del mercado estadounidense y al sistema de demanda variable implementado para esta edición del torneo.
De acuerdo con el dirigente, mantener precios demasiado bajos podría incentivar la reventa ilegal y disparar aún más los costos en plataformas externas.
