El día martes, la movilidad entre Soacha y Bogotá se vio interrumpida por una serie de protestas y bloqueos fomentados por los conductores y transportadores del municipio, debido al asesinato de Agustín González, conductor de servicio público, en un ataque ocurrido en el sector de Las Flores. El panorama social y de orden público en esa zona ha estado marcado por denuncias de extorsión, hechos de violencia contra transportadores y respuestas de las autoridades locales ante la tensión creciente.

La Autopista Sur se vio colapsada por bloqueos en la zona vehicular y cierres de estaciones de TransMilenio, que afectaron a más de 30.000 usuarios en las estaciones de San Mateo, Terreros, León XIII, La Despensa y Bosa.
El reclamo central de los manifestantes está relacionado con amenazas, extorsiones y la percepción de inseguridad que, según ellos, se ha intensificado en los últimos meses, afectando su capacidad de trabajar con normalidad. Algunos conductores denunciaron que han sido intimidaciones directas y panfletos amenazantes los que han marcado el día a día de su actividad, con exigencias de pago de supuestas cuotas o “vacunas” para poder circular sin ser atacados.

La percepción de inseguridad entre los conductores tiene antecedentes recientes en Soacha. La banda conocida como “Los Satanás” ha sido señalada en investigaciones y operativos de extorsión y homicidio tanto en ese municipio como en localidades cercanas de Bogotá. El Grupo de Acción Unificada por la Libertad Personal (GAULA) y la Fiscalía han adelantado operativos que incluyen capturas de integrantes de estas organizaciones, con incautación de armas y materiales utilizados para actos criminales, en un intento por desarticular las estructuras que presuntamente extorsionan a comerciantes y transportadores informales.
“Ese tema nos tiene atemorizados a los conductores, porque uno no puede entrar al paradero pensando que lo pueden matar. En la noche del viernes, un venezolano le disparó a la carrocería de otro compañero en el sector de Mercurio, e inclusive le pasaron un panfleto amenazándolo”, dijo un transportador al medio El Tiempo, quien pidió intervención de las autoridades municipales.
Frente a la compleja situación, el alcalde de Soacha, Julián Sánchez Perico Jr., citó a una reunión de diálogo con representantes del gremio para buscar soluciones ante las problemáticas planteadas, en medio de la exigencia de mayor presencia de la fuerza pública y acciones concretas para frenar las presuntas intimidaciones.
Mientras se llevan a cabo estas reuniones y se investigan los hechos de violencia, el gremio de los transportadores y la comunidad del municipio esperan respuestas contundentes que permitan garantizar su seguridad y su derecho a trabajar sin amenazas, así como el fin de los bloqueos.









